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Archivo para 31 Enero, 2008

Enfermedad, ciencia y ficcion

31 Enero, 2008 Ruben Roa Los comentarios están cerrados

Autor: Juan Gervas

REALISMO Y EMPIRISMO
La mayoría de los médicos son realistas: aceptan que el  mundo es real, que existe independientemente de nosotros, y
que los objetos, estructuras y mecanismos de ese mundo son los que estimulan nuestros sentidos. El enfoque realista
impregna el pensamiento médico contemporáneo. Por el contrario, es raro encontrar a médicos empiristas que, sin negar ni afirmar la realidad del mundo, creen que los fenómenos observados son la única fuente de conocimiento.
El realismo se basa en un juicio ontológico y se ocupa de lo que existe, de la verdadera naturaleza de las cosas. El empirismo  se basa en un juicio epistemológico, acerca de lo que pueda conocerse del mundo1.
El realismo lleva a un modelo mecánico, a un concepto biológico de enfermedad: los seres humanos se consideran como
meros organismos biológicos. Se entiende la medicina como una rama más de la biología. Las enfermedades existen por sí mismas; los factores de riesgo y las «preenfermedades», también. Enfermar se concibe como una desviación del diseño de la especie, como una simple alteración biológica. La salud y la enfermedad son conceptos biológicos, y los médicos, antaño sanadores, devienen científicos.
El empirismo encaja con la medicina que cree que «no existen enfermedades sino enfermos». La salud y la enfermedad no son conceptos biológicos sino estados cambiantes mal definidos, con un enorme componente cultural y personal. Por supuesto, admite que hay un fundamento biológico, pero el empirismo entiende la ciencia de la medicina subordinada al arte de la misma. Las enfermedades y «preenfermedades», así como los factores de riesgo, no existen como tales, sino como fenómenos variables y poco definidos, observables en los pacientes como individuos únicos….texto completo en PDF

Diagnóstico microbiológico de las infecciones de transmisión sexual (2007)

31 Enero, 2008 Ruben Roa Los comentarios están cerrados

Diagnóstico microbiológico de las infecciones de transmisión sexual (2007)

Fernando Vázqueza  José Antonio Lepeb  Luis Oteroc  María Antonia Blancod  Javier Aznare

aServicio de Microbiología. Hospital Monte Naranco. Área de Microbiología. Facultad de Medicina de Oviedo. Oviedo. España.
bServicio de Microbiología.Hospital Universitario Virgen del Rocío. Sevilla. España.
cServicio de Microbiología. Hospital de Cabueñes. Gijón. España.
dUnidad de Microbiología. Hospital Santa Cristina. Madrid. España.
eServicio de Microbiología.Hospital Universitario Virgen del Rocío. Sevilla. España.

Las infecciones de transmisión sexual (ITS) constituyen un importante problema de salud pública a nivel mundial. El diagnóstico microbiológico precoz mediante técnicas sensibles y específicas es crucial para una reducción exitosa de la transmisión y de las secuelas de las ITS. La presente revisión realiza una descripción de los métodos actuales empleados en el diagnóstico. Neisseria gonorrhoeae y Chlamydia trachomatis son los patógenos más frecuentes en la uretritis y la cervicitis. El cultivo sigue siendo la técnica de referencia para el diagnóstico de la gonococia; en el caso de C. trachomatis, las técnicas de amplificación de ácidos nucleicos se consideran el nuevo patrón de referencia, aunque el cultivo sigue siendo la técnica más específica. Las úlceras genitales debidas a Treponema pallidum, Haemophilus ducreyi o virus del herpes simple tienen una pequeña correlación clinicobacteriológica y, por tanto, es esencial llevar a cabo estudios microbiológicos para establecer el diagnóstico. Las lesiones presentes en el período primario o secundario de la sífilis se pueden diagnosticar por microscopia de campo oscuro; el diagnóstico serológico en el resto de períodos implica la realización de pruebas no treponémicas junto con pruebas treponémicas confirmatorias. Para el virus del herpes simple, el cultivo celular se considera el método de referencia; los métodos moleculares también tienen una sensibilidad y especificidad cercanas al 100%. Actualmente, el diagnóstico microbiológico de H. ducreyi y del linfogranuloma venéreo se basa en el empleo de técnicas moleculares sobre muestras obtenidas de la ulceración o adenopatía. El diagnóstico de las verrugas genitales en el paciente inmunocompetente en la mayoría de los casos es sólo clínico al ser las lesiones suficientemente características. Respecto a las infecciones por Trichomonas vaginalis, el cultivo se considera el método de referencia.

Palabras clave: Infecciones de transmisión sexual. Diagnóstico. Microbiología.

Enferm Infecc Microbiol Clin 2008; 26: 32 – 37

La deprivación de alimentos durante la adolescencia puede aumentar la morbimortalidad cardiovascular en la vida adulta

31 Enero, 2008 Ruben Roa Los comentarios están cerrados

Sparén P, Vågerö D, Shestov DB, Plavinskaja S, Parfenova N, Hoptiar V, et al. Long term mortality after severe starvation during the siege of Leningrad: prospective cohort study. BMJ 2004; 328: 11-.  R   TC   PDF

Introducción

Los efectos de la deprivación de alimentos durante un tiempo sobre la salud muchos años después es objeto de debate. En algunos estudios observacionales se ha apreciado que la deprivación de alimentos durante la gestación puede influir en la prevalencia de determinados factores de riesgo y en la mortalidad cardiovascular en vida adulta, otros estudios no han corroborado estos hallazgos.

Objetivo

Conocer los efectos sobre la salud a largo plazo de la deprivación de alimentos en los habitantes de Leningrado durante el sitio ocurrido en la Segunda Guerra Mundial.

Perfil del estudio

Tipo de estudio: Estudio de cohortes

Área del estudio: Pronóstico

Ámbito del estudio: Comunitario

Métodos

En 1975-7 se invitó a participar en un estudio a 5.000 varones nacidos en 1916-35 de un distrito de Leningrado. Finalmente aceptaron participar 3.905, de los cuales 1.406 habían vivido en Leningrado durante el sitio (fig. 1).

Figura 1. Flujo de los pacientes a lo largo del estudio.

Estudio de cohortes. En el momento del examen inicial se tomaron datos sobre las siguientes áreas (excepto en 672 individuos):

  • Factores socioeconómicos: educación, ocupación y estado civil.
  • Conducta: tabaquismo y consumo de alcohol.
  • Medidas antropométricas: peso, altura y grosor del pliegue cutáneo.
  • Otras medidas biológicas: PA, colesterol LDL, HDL y cuestionario de Rose sobre disfución cardiovascular.

Se hizo un seguimiento del estado vital de los participantes hasta 1999 mediante contacto con los participantes o sus vecinos. Se obtuvieron los certificados de defunción, que se clasificaron de acuerdo con la ICD-8.

Se utilizó la regresión de Poisson para calcular los riesgos relativos.

Resultados

Durante el seguimiento murieron 2.048 de los individuos, de ellos el 51% por una enfermedad cardiovascular. El RR de muerte por cualquier causa de los que vivieron el asedio fue de 1,21 (IC95% 1,10-1,32). La tabla muestra los resultados para las diferentes causas de muerte cardiovascular (IC 95%).

  Total Edad en el momento del asedio
≤8 9-15 16-26
Morbilidad Sobrepeso 0.89 (0.78-1.02) 0.90 (0.64-1.27) 0.83 (0.69-1.00) 0.97 (0.78-1.20)
Altura ≤163 cm 0.91 (0.75-1.10) 0.90 (0.54-1.49) 0.91 (0.70-1.19) 0.92 (0.68-1.24)
Colesterol LDL/HDL >4 1,03 (0,86-1,23) 0,88 (0,54-1,44) 1,09 (0,84-1,39) 1,01 (0,77-1,33)
PAS ≥160 mm Hg 1,30 (1,10-1,54) 0,64 (0,33-1,25) 1,56 (1,21-2,02) 1,22 (0,97-1,53)
PAD ≥95 mm Hg 1,18 (1,03-1,35) 0,92 (0,63-1,35) 1,20 (0,99-1,45) 1,23 (0,99-1,52)
Cardiopatía isquémica 1,07 (0,88-1,29) 0,49 (0,22-1,09) 1,19 (0,90-1,58) 1,07 (0,82-1,39)
Mortalidad Cardiopatía isquémica 1,28 (1,08-1,51) 1,35 (0,76-2,38) 1,39 (1,07-1,79) 1,19 (0,95-1,50)
AVC 1,19 (0,93-1,51) 0,55 (0,13-2,31) 1,67 (1,15-2,43) 0,99 (0,72-1,35)
AVC hemorrágico 1,28 (0,82-1,98) 0,94 (0,12-7,48) 1,71 (0,90-3,22) 1,01 (0,55-1,87)

El ajuste por otros datos no modificó de forma importante la estimación del riesgo.

Conclusiones

Los varones que vivieron el asedio tienen una mayor prevalencia de HTA y una mayor mortalidad por cardiopatía isquémica, especialmente para los individuos que la vivieron alrededor de la pubertad.

Conflictos de interés

Ninguno declarado.

Comentario

Este estudio está sujeto a varios sesgos que los autores comentan. El principal es que la cohorte sólo incluye a los supervivientes a largo plazo del asedio, por lo que sólo están representados en ella los individuos que estaban en mejores condiciones (físicas o económicas) para sobrevivir en un ambiente en el que la mortalidad fue altísima (aproximadamente un 25%). Por otro lado, la escasez de alimentos fue frecuente también en otras áreas de Rusia durante la Guerra, lo que hace que los RR estén probablemente infraestimados. Finalmente, la exposición a otros factores de riesgo se midió sólo al inicio del estudio, por lo que es probable que su efecto también se haya infraestimado.

Por otro lado, es posible que las diferencias apreciadas tanto en los factores de riesgo como en la mortalidad no se deban a la deprivación de alimentos, sino a otros efectos del asedio, como el estrés asociado a esa situación.

En cualquier caso, si son ciertas las conclusiones del estudio y el hambre durante la adolescencia se asocia a un mayor riesgo de HTA y de mortalidad por cardiopatía isquémica en la vida adulta, puede ser de interés de cara a los pacientes con trastornos de la conducta alimentaria, población en la que también se han detectado anomalías cardiovasculares. Estos resultados serían coherentes con los de otros trabajos que han constatado que el hambre durante otras épocas de la vida también se asocian a un aumento del riesgo cardiovascular.

Bibliografía

  1. Kannisto V, Christensen K, Vaupel JW. No increased mortality in later life for cohorts born during famine. Am J Epidemiol 1997; 145: 987-994.  R
  2. Hyppönen E, Leon DA, Kenward MG, Lithell H. Prenatal growth and risk of occlusive and haemorrhagic stroke in Swedish men and women born 1915-29: historical cohort study. BMJ 2001; 323: 1033-1034.   TC   PDF

Autor

Manuel Iglesias Rodal. Correo electrónico: mrodal@menta.net.