La presión de pulso se asocia con aumento de la incidencia de fibrilación auricular


La presión de pulso se asocia con aumento de la incidencia de fibrilación auricular
Mitchell GF, Vasan RS, Keyes MJ, Parise H, Wang TJ, Larson MG, et al
Pulse pressure and risk of new-onset atrial fibrillation
JAMA 2007; 297: 709-715.
PREGUNTA CLÍNICA ¿Cuál es la relación de la incidencia de fibrilación auricular (FA) con la presión de pulso (PP)?
ANTECEDENTES

La FA es una causa importante de mortalidad e ictus (1). Algunos de sus factores de riesgo son: edad avanzada, hipertensión, presión arterial sistólica, diabetes mellitus, insuficiencia cardíaca, enfermedad valvular cardíaca, infarto de miocardio, obesidad (2). Paralelamente, la PP se asocia a alteraciones estructurales como la hipertrofia ventricular izquierda y dilatación auricular izquierda (3), que frecuentemente se asocian a la FA (2,3).
POBLACIÓN ESTUDIADA Y ÁMBITO DE ESTUDIO

Pacientes obtenidos de la cohorte del estudio Framingham, de la que se eliminaron sujetos con bajo riesgo de FA (jóvenes) y pacientes que ya presentaban la arritmia.
DISEÑO DEL ESTUDIO Y VALIDEZ

Estudio de cohortes de 16 años de evolución, que incluyó 5.331 individuos en los que se evaluó la incidencia de FA.
EFECTOS MÁS IMPORTANTES MEDIDOS

Los parámetros estudiados fueron: hipertrofia ventricular izquierda, según criterios electrocardiográficos; crecimiento auricular izquierdo por criterios ecocardiográficos; FA, infarto agudo de miocardio, insuficiencia cardíaca y fallecimiento.
RESULTADOS PRINCIPALES

El análisis ajustado por sexo y edad mostró un incremento del riesgo del 34% (intervalo de confianza [IC] del 95%, 22-47%, p < 0,001) por cada 20 mm Hg de PP.

Al ajustar por factores de riesgo cardiovascular (índice de masa corporal, tabaquismo, enfermedad valvular, infarto de miocardio, insuficiencia cardíaca, diabetes mellitus, hipertrofia ventricular izquierda y tratamiento antihipertensivo) se observó un incremento del riesgo del 24% (IC del 95%, 11-39%, p < 0,001) por cada 20 mm Hg de PP.

Al ajustar por la evolución temporal de estos factores de riesgo cardiovasculares se observó un incremento del riesgo del 26% (IC del 95%, 12-43%, p < 0,001).

Finalmente, se analizó la influencia de la PP sobre la incidencia de FA teniendo en cuenta el grosor de la pared arterial, modelo en el que se mostró un exceso de riesgo del 23% (IC del 95%, 9-39%, p = 0,001).
CONFLICTOS DE INTERÉS

El Dr. Levy ha aportado servicios a compañías como Bristol-Myers Squibb, GlaxoSmithKline y Merck.
RECOMENDACIONES PARA LA PRÁCTICA

Conclusión

La PP se asocia con un aumento de la incidencia de la FA. Las modificaciones de los estilos de vida pueden reducir la PP, por lo que también reducirían el riesgo de FA.

Comentarios

Según los datos disponibles del estudio Framingham (4), la selección de la población hace poco probable la presencia de sesgos, por lo que la validez interna es elevada. Tanto la potencia estadística como la precisión del estudio son elevadas, ya que tanto el gran tamaño de la muestra como la elevada prevalencia de la patología estudiada (FA) hacen poco probable un error aleatorio.

Entre los resultados que ha aportado el estudio Framingham desde su inicio es la relación que existe entre la presión arterial elevada, y todos sus parámetros, con las alteraciones que se producen desde el punto de vista estructural a nivel cardíaco (4).

El estudio presentado muestra un paso más en esta relación existente entre presión arterial (en este caso, presión de pulso) y alteración cardíaca (en este caso, fibrilación auricular), siendo esta última un importante factor de riesgo para eventos cardiovasculares como accidentes cerebrovasculares e insuficiencia cardíaca, entre otros (5).

El estudio aporta datos relevantes entre la relación existente entre la presión de pulso y el desarrollo de fibrilación auricular, mostrando una nueva justificación más para el tratamiento de pacientes con hipertensión en la mejora de su pronóstico, incluida la modificación de los estilos de vida.
BIBLIOGRAFÍA

1. Stewart S, Hart CL, Hole DJ, McMurray JJ. A population-based study of the long-term risks associated with atrial fibrillation: 20-year follow-up of the Renfrew/Paisley Study. Am J Med. 2002;113:359-64.

2. Psaty BM, Manolio TA, Kuller LH, et al. Incidence of and risk factors for atrial fibrillation in older adults. Circulation. 1997;96:2455-61.

3. Hundley WG, Kitzman DW, Morgan TM, et al. Cardiac cycle-dependent changes in aortic area and distensibility are reduced in older patients with isolated diastolic heart failure and correlate with exercise intolerance. J Am Coll Cardiol. 2001;38:796-802.

4. Casale PN, Devereux RB, Milner M, Zulio G, Harshfield GA, Pickering TG, et al. Value of echocardiographic measurement of left ventricular mass in predicting cardiovascular morbid events in hypertensive men. Arch Intern Med. 1986;105:173-8.

5. Sundström J, Lind L, Ärnlöv J, Zethelius B, Andrén B, Lithell HO. Echocardiographic and electrocardiographic diagnosis of left ventricular hypertrophy predict mortality independently of each other in a population of elderly man. Circulation. 2001;103;2346-51.

Revisado por Sergio Cinza Sanjurjo. Especialista en Medicina Familiar y Comunitaria. Centro de Salud Concepción Arenal, Santiago de Compostela. A Coruña. Correo electrónico: sergiocinza@mundo-r.com
Fecha de publicación en C@P: 25/01/2008

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