¿Es fiable el cálculo del índice tobillo-brazo con un esfigmomanómetro digital?


Vega J, Romaní S, Garcipérez FJ, Vicente L, Pacheco N, Zamorano J et alEnfermedad arterial periférica: eficacia del método oscilante. Rev Esp Cardiol 2011; 64: 619-621.   TC   PDF

Introducción

En los últimos años se ha propuesto la utilización del índice tobillo-brazo (ITB) mediante Doppler como método de detección de la arteriopatía periférica (AP). Sin embargo, es un método que requiere disponer de una sonda Doppler y de un entrenamiento apropiado. En cambio, es habitual disponer de esfigmomanómetros digitales de manejo sencillo.

Objetivo

Evaluar la eficacia para diagnosticar una AP del ITB calculado mediante una sonda Doppler y mediante un esfigmomanómetro digital automático convencional.

Perfil del estudio

Tipo de estudio: Estudio transversal
Área del estudio: Diagnóstico
Ámbito del estudio: Comunitario

Métodos

Se incluyeron en el estudio los pacientes derivados a un laboratorio de hemodinámica para la realización de una angiografía arterial periférica por claudicación intermitente o por sospecha de enfermedad arterial avanzada. A todos los participantes se les calculó el ITB mediante Doppler y un esfigmomanómetro automático digital convencional. Se excluyeron las mediciones de ITB >1,4. Cuando 3 mediciones sucesivas de la PA con el esfigmomanómetro daban una lectura de error (se presumía una PAS<60 mm Hg) se les asignaba un índice 0. Las exploraciones fueron llevadas a cabo por residentes tras un breve entrenamiento.
Paralelamente se les practicó una angioigrafía, que se utilizó como patrón oro, y se definió la AP hemodinámicamente significativa como la presencia de una estenosis >50%.

Resultados

Se incluyeron en el estudio a 85 pacientes. La edad media fue de 68 años y el 89% eran varones. Se analizaron los resultados de 158 piernas (se excluyeron 12 por amputaciones, presencia de úlceras dolorosas o ITB>1,4), de las cuales el 83% presentaba lesiones de AP hemodinámicamente significativas. En 70 piernas no se logró hacer ninguna medición de la PAS con el esfigmomanómetro. 69 de ellas tuvieron lesiones graves. Con el Doppler no se consiguió identificar el latido pedio o tibial posterior en 55 piernas con lesiones graves, pero tampoco en 12 sin lesiones angiográficas o con lesiones no significativas.
Los resultados fueron parecidos para el esfigmomanómetro convencional y para el Doppler (tabla 1).
Tabla 1. Índices de fiabiilidad diagnóstica del esfigmomanómetro y del Doppler (IC95%).
Esfigmomanómetro Doppler
Sensibilidad (%) 97 (93 a 99) 95 (89 a 97)
Especificidad (%) 89 (67 a 95) 56 (33 a 70)
Valor predictivo positivo (%) 97 (94 a 99) 91 (85 a 95)
Valor predictivo negativo (%) 86 (63 a 93) 68 (43 a 82)
Área bajo la curva 0,94 (0,85 a 1,03) 0,81 (0,67 a 0,94)
Falsos positivos (n) 3 12

Conclusiones

Los autores concluyen que el esfigmomanómetro automático tiene una mejor rentabilidad diagnóstica que el Doppler cuando el médico que lleva a cabo la exploración no está especialmente entrenado en el manejo de este dispositivo.

Conflictos de interés

Ninguno declarado.

Comentario

La AP afecta aproximadamente al 5% de las personas >40 años. Su presencia puede ser un indicio de enfermedad aterosclerótica generalizada y duplica el riesgo de muerte a medio plazo. La principal manifestación clínica de la enfermedad es la claudicación intermitente, pero sólo está presente en una minoría de los pacientes.
El ITB mediante Doppler se ha propuesto como un método sensible y muy específico de AP. Además presenta una buena correlación con la gravedad de la estenosis. Sin embargo, no todos los médicos disponen de una sonda Doppler y su medición tiene otros inconvenientes: requiere un entrenamiento mínimo, consume tiempo (algo menos de 15 min.) y la variabilidad interobservador es siginificativa.
Por contra, los medidores automáticos digitales de la PA están ampliamente extendidos en la consulta de atención primaria. Los resultados de este estudio sugieren que el cálculo del ITB mediante estos aparatos presenta resultados al menos tan válidos como los calculados mediante un dispositivo Doppler.
Una de las fortalezas de este estudio es que se ha comparado con el patrón oro ideal, que es la arteriografía. Sin embargo, se ha llevado a cabo en un número pequeño de pacientes con una elevada proporción de lesiones graves, por lo que sería conveniente validarlo en unas condiciones más similares a las de la atención primaria.

Bibliografía

  1. Selvin E, Erlinger TPPrevalence of and Risk Factors for Peripheral Arterial Disease in the United States: Results From the National Health and Nutrition Examination Survey, 1999–2000. Circulation 2004; 110: 738-743.    TC   PDF
  2. Criqui MH, Langer RD, Fronek A, Feigelson HS, Klauber MR, McCann TJ, Browner DMortality over a period of 10 years in patients with peripheral arterial disease. N Engl J Med 1992; 326: 381-386.   PDF
  3. Mohler ER, Treat-Jacobson D, Reilly MP, Cunningham KE, Miani M, Criqui MH et alUtility and barriers to performance of the ankle-brachial index in primary care practice. Vasc Med 2004; 9: 253-260.    PDF

Autor

Manuel Iglesias Rodal. Correo electrónico: mrodal@menta.net.

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