Consumo de Cannabis y enfermedad periodontal


Consumo de Cannabis y enfermedad periodontal

Thomson WM, Poulton R, Broadbent JM, Moffitt TE, Caspi A, Beck JD et al. Cannabis Smoking and Periodontal Disease Among Young Adults. JAMA 2008; 299: 525-531.  R   TC   PDF

Introducción

La enfermedad periodontal es una de las principales causas de pérdidas de piezas dentales. El tabaquismo es uno de los factores de riesgo conocidos de este trastorno. Se desconoce si fumar Cannabis también se asocia a un mayor riesgo de enfermedad periodontal.

Objetivo

Estudiar las contribuciones relativas de fumar tabaco y fumar Cannabis al riesgo de padecer una enfermedad periodontal.

Perfil del estudio

Tipo de estudio: Estudio de cohortes

Área del estudio: Causa

Ámbito del estudio: Comunitario

Métodos

El Dunedin Multidisciplinary Health and Development Study consiste en una cohorte formada por los niños nacidos durante el año 1972 en un hospital de Nueva Zelanda que fueron valorados inicialmente durante el primer mes de vida y a los que se siguió periódicamente. Para este estudio se utilizaron los datos de las visitas llevadas a cabo a los 18, 21, 26 y 32 años. En todas estas visitas se les interrogó sobre cuántas veces habían consumido Cannabis durante el último año. En función de la media de las 4 respuestas esta exposición se les clasificó como no usuarios, usuarios moderados (1-40 veces) y usuarios habituales (>40 veces). El consumo de tabaco se midió en paquetes-año. Otras variables analizadas fueron el nivel socioeconómico, las visitas frecuentes al dentista y la placa bacteriana a los 32 años.

A los 26 y a los 32 años se llevó a cabo una exploración periodontal que comportaba mediciones en dos cuadrantes con 3 localizaciones en cada una de las piezas dentarias. Para cada una de las localizaciones se calculó el índice de pérdida de inserción periodontal (PIP) como la suma de la recesión gingival y de la profundidad de la sonda.

Resultados

Se incluyeron en la cohorte 1.037 niños (el 91% de los niños nacidos en el hospital). Se dispuso de datos de la exploración periodontal y del consumo de Cannabis de 903 individuos. Un 20% de los participantes eran usuarios habituales de Cannabis (fig. 1). La utilización de servicios dentales era más frecuente en los participantes que no consumían Cannabis habitualmente.

El consumo habitual de esta droga fue más frecuente en varones y alcanzó el máximo entre los 21 y los 26 años, para disminuir posteriormente (fig. 2). La mitad de los participantes nunca habían fumado tabaco. No se detectaron diferencias importantes en el consumo de tabaco en función del consumo de Cannabis.

El 29% de los participantes tenían alguna pieza con un PIP ≥4 mm. La enfermedad periodontal fue más frecuente en los participantes de nivel socioeconómico bajo y en los que habían consultado con dentistas. Se detectó también una relación entre el consumo de tabaco y la prevalencia de enfermedad periodontal, de forma que por cada paquete-año, el riesgo aumentó un 6%. La presencia de placa bacteriana también incrementaba el riesgo.

Se dio una clara relación entre el consumo de Cannabis y la prevalencia de enfermedad periodontal (fig. 3) de forma que las personas que lo consumían habitualmente terían un riesgo relativo de 1,61 (IC95% 1,16 a 2,24) respecto a las personas que no lo consumían. La fuerza de la asociación aumentaba si se utiliizaba un criterio de enfermedad periodontal más estricto o si se limitaba el análisis a los pacientes no fumadores. No se detectó ninguna interacción entre el consumo de tabaco y el de Cannabis.

Se incluyeron en la cohorte 1.037 niños (el 91% de los niños nacidos en el hospital). Se dispuso de datos de la exploración periodontal y del consumo de Cannabis de 903 individuos. Un 20% de los participantes eran usuarios habituales de Cannabis (fig. 1). La utilización de servicios dentales era más frecuente en los participantes que no consumían Cannabis habitualmente.

El consumo habitual de esta droga fue más frecuente en varones y alcanzó el máximo entre los 21 y los 26 años, para disminuir posteriormente (fig. 2). La mitad de los participantes nunca habían fumado tabaco. No se detectaron diferencias importantes en el consumo de tabaco en función del consumo de Cannabis.

El 29% de los participantes tenían alguna pieza con un PIP ≥4 mm. La enfermedad periodontal fue más frecuente en los participantes de nivel socioeconómico bajo y en los que habían consultado con dentistas. Se detectó también una relación entre el consumo de tabaco y la prevalencia de enfermedad periodontal, de forma que por cada paquete-año, el riesgo aumentó un 6%. La presencia de placa bacteriana también incrementaba el riesgo.

Se dio una clara relación entre el consumo de Cannabis y la prevalencia de enfermedad periodontal (fig. 3) de forma que las personas que lo consumían habitualmente terían un riesgo relativo de 1,61 (IC95% 1,16 a 2,24) respecto a las personas que no lo consumían. La fuerza de la asociación aumentaba si se utiliizaba un criterio de enfermedad periodontal más estricto o si se limitaba el análisis a los pacientes no fumadores. No se detectó ninguna interacción entre el consumo de tabaco y el de Cannabis.

Conclusiones

Los autores concluyen que el consumo de Cannabis es un factor de riesgo de enfermedad periodontal independiente del tabaco.

Conflictos de interés

Ninguno declarado. Financiado por el National Institute of Dental and Craniofacial Research, el National Institute of Mental Health, el Medical Research Council of the United Kingdom y el Health Research Council of New Zealand.

Comentario

Dentro del concepto de enfermedad periodontal se clasifican las enfermedades que afectan a los elementos de soporte de los dientes. La forma más leve es la gingivitis, que se debe a la presencia de bacterias en la superficie del diente adyacente a la encía. La periodontitis consiste en la extensión en profundidad de la inflamación, lo que puede producir la pérdida de los elementos de soporte del diente y favorecer la pérdida de la pieza dentaria. Su prevalencia es mayor en los países en vías de desarrollo.

Se atribuye a la flora bacteriana de la placa dental, pero se han identificado algunos factores de riesgo que contribuyen a la enfermedad, como son factores genéticos (los estudios llevados a cabo en gemelos permiten estimar que el 50% de la varianza de enfermedad periodontal se debe a factores genéticos), el consumo de tabaco (se calcula que en EEUU la mitad de los casos de periodontitis se deben al tabaco), en menor medida el consumo de alcohol, la infección por VIH (los pacientes infectados desarrollan formas típicas de gingivitis y periodontitis necrosantes), la osteoporosis, la diabetes y el estrés emocional. Se ha asociado la presencia de enfermedad periodontal con consecuencias negativas para la salud, como un mayor riesgo de parto prematuro, de cardiopatía isquémica, AVC, diabetes o EPOC.

El humo del Cannabis tiene una composición similar al humo del tabaco (excepto la nicotina). Por lo tanto, no es de extrañar que pueda tener efectos similares, máxime en los países como el nuestro en el que se consumen mezclados y donde el consumo de esta droga está aumentando de forma importante. En Nueva Zelanda acostumbra a consumirse sin mezclarlo con tabaco, lo que facilita el análisis de sus efectos por separado.

En este estudio se ha detectado un incremento del riesgo de enfermedad periodontal en relación con la exposición al Cannabis. El parecido del humo del Cannabis con el humo del tabaco ya comentada, junto con el hecho de que se detecte una relación dosis-respuesta y que la fuerza de la asociación aumente cuando se utilizan criterios más estrictos van a favor de que la relación sea causal, aunque se precisa de más estudios para confirmarlo.

Bibliografía

  1. Pihlstrom BL, Michalowicz BS, Johnson NW. Periodontal diseases. Lancet 2005; 366: 1809-1820.  R   TC (s)   PDF (s)
  2. Calafat A. La escalada del cannabis. Gac Sanit 2007; 21: 187-188.   TC   PDF
  3. Hujoel PP. Destructive Periodontal Disease and Tobacco and Cannabis Smoking. JAMA 2008; 299: 574-575.   TC (s)   PDF (s)
  4. Ashton CH. Pharmacology and effects of Cannabis: a brief review. Br J Psychiatry 2001; 178: 101-106.  R   TC   PDF

Autor

Manuel Iglesias Rodal. Correo electrónico: mrodal@menta.net.

Relación entre el consumo habitual de Cannabis y el desarrollo de psicosis


Moore THM, Zammit S, Lingford-Hughes A, Barnes TRE, Jones PB, Burke M, Lewis G. Cannabis use and risk of psychotic or affective mental health outcomes: a systematic review. Lancet 2007; 370: 319-328.  R   TC (s)   PDF (s)

Introducción

El Cannabis es una de las sustancias ilegales cuyo consumo está más extendido. Su consumo puntual puede producir síntomas de tipo psicótico y se ha asociado su consumo con el desarrollo de psicosis y de trastornos afectivos a largo plazo, aunque no todos los trabajos publicados coinciden en sus conclusiones.

Objetivo

Revisar sistemáticamente la literatura referente a la relación entre el consumo de Cannabis y el desarrollo posterior de psicosis y de trastornos afectivos.

Perfil del estudio

Tipo de estudio: Metaanálisis

Área del estudio: Causa

Ámbito del estudio: Comunitario

Métodos

Se llevó a cabo una búsqueda bibliográfica en las principales bases de datos (Medline, Embase, CINAHL, PsycINFO, ISI Web of Knowledge, ISI Proceedings, ZETOC, BIOSIS, LILACS y MEDCARIB), se revisaron las listas de referencias de los artículos identificados y se consultó con expertos en el tema. Se incluyeron los estudios observacionales de base poblacional publicados en cualquier idioma en los que se analizase la relación entre el consumo de Cannabis y el desarrollo de psicosis (esquizofrenia, psicosis afectivas) y síntomas psicóticos. Se excluyeron los estudios llevados a cabo sobre población con enfermedades mentales, con historia de abuso de drogas, de prisiones o sobre el uso médico del Cannabis.

Se valoró la calidad de los estudios en función de la probabilidad de que los resultados se debiesen a una asociación causal.

Resultados

Cumplieron los criterios de inclusión 32 trabajos (fig. 1).

11 trabajos publicaban los datos de 7 cohortes (5 de adultos y 2 cohortes desde el nacimiento) en los que se examinaba la relación entre el consumo de Cannabis y el desarrollo de psicosis (3 trabajos) o síntomas psicóticos (6). No se encontraron indicios de sesgo de publicación. En el análisis crudo se detectó un incremento del riesgo de psicosis y de síntomas psicóticos en los pacientes que habían tomado alguna vez Cannabis que se mantuvo en el análisis multivariante. En todos los estudios en los que se examinó la relación entre la frecuencia del consumo y la probabilidad de desarrollar una psicosis la probabilidad de esta última aumentó con el mayor consumo de la droga. En los estudios individuales, los análisis ajustados para posibles factores de confusión redujeron la fuerza de la asociación en un promedio del 45%. En algunos estudios se detectaron características personales que incrementaban el riesgo de desarrollar una psicosis (determinados genotipos y personas con una personalidad premórbida). Existen discordancias entre los estudios en la influencia de la edad en la que se probó por primera vez el Cannabis.

  Algún consumo Consumo elevado
Psicosis 1,41 (1,20 a 1,65) 2,09 (1,54 a 2,84)
Depresión 1,49 (1,15 a 1,94)

24 trabajos publicaban los resultados obtenidos en 15 cohortes (6 de adultos, 2 de nacimiento y 7 escolares) sobre la relación con los trastornos afectivos. Los resultados en relación con la depresión y con los resultados de las escalas de depresión fueron discordantes y probablemente el número de sujetos era insuficiente para poder establecer una relación, aunque fueron más los estudios en los que se encontró una relación que en los que no. Las personas que tenían un consumo más elevado de Cannabis si que presentaban un mayor riesgo. En 5 de los 7 estudios en los que se analizó la relación con la ideación suicida se encontró una relación estadísticamente significativa. En los análisis ajustados, la intensidad de la relación detectada disminuía un 10-100%.

Conclusiones

Los autores concluyen que existen pruebas de que el consumo de Cannabis incrementa el riesgo de sufrir una psicosis y que las pruebas de su asociación con trastornos afectivos son más débiles.

Conflictos de interés

Los autores han recibido honorarios de diferentes laboratorios e instituciones públicas por sus contribuciones en temas relacionados con los efectos del consumo de Cannabis.

Comentario

Los estudios en los que se intenta establecer una relación entre el consumo de drogas y determinados resultados presentan problemas metodológicos importantes. Por un lado, los consumidores de Cannabis es probable que sean consumidores de otras sustancias con efectos tóxicos, cuyos efectos serán difíciles de identificar en el análisis. Además, el grado de fiabilidad del consumo declarado de una droga ilegal es difícil de aseguar, lo que produciría una infraestimación de sus efectos. Por último, las pérdidas de pacientes a lo largo de los estudios prospectivos acostumbran a ser superiores en los consumidores que en los no consumidores y en los pacientes que desarrollan problemas psiquiátricos que en los que no, lo que debilita la fuerza de las conclusiones de los trabajos.

Además, la simple demostración de una asociación estadística no implica que la relación entre los dos fenómenos estudiados sea de tipo causal. Por un lado, es posible que se dé una causalidad inversa, de forma que la asociación se debería a que las personas con enfermedades psiquiátricas o con una mayor tendencia a desarrollarlas estarían más predispuestas al consumo de Cannabis. Por otro, puede resultar difícil discriminar entre los efectos de la intoxicación aguda y los efectos a largo plazo del consumo de la sustancia.

La única forma de demostrar fehacientemente que el consumo de Cannabis es causa de psicosis sería llevar a cabo un ensayo clínico a largo plazo, lo que no sería éticamente aceptable. Sí que se ha demostrado que a corto plazo empeora los síntomas de pacientes con psicosis. En ausencia de datos provinientes de ensayos clínicos las mejores pruebas de las que vamos a disponer son las de los estudios observacionales. En este trabajo, el consumo de Cannabis en alguna ocasión aumentó la probabilidad de presentar una esquizofrenia en un 40%. El hecho de que se haya detectado una relación dosis-respuesta de forma que en los individuos con consumos más elevados el incremento del riesgo es del 50-200%, va a favor de que la relación sea causal. En base a estas cifras los autores concluyen que un 14% de los nuevos casos de esquizofrenia en el Reino Unido se pueden atribuir al consumo de esta droga. El consumo estimado en España es similar al del Reino Unido, por lo que estas cifras podrían ser una buena aproximación la situación en nuestro país. A ello se debería añadir la cada vez mayor evidencia sobre la capacidad adictiva de la marihuana y que en algunos estudios se ha asociado su consumo a un mayor riesgo de accidentes de tráfico. Si tenemos en cuenta que uno de los factores que explica el crecimiento del consumo de drogas es la disminución en la percepción del riesgo asociado a su consumo, es importante transmitir esta información a la población.

Bibliografía

  1. Hall W. The mental health risks of adolescent cannabis use. PLoS Med 2006; 3: 39   TC   PDF
  2. Calafat A. La escalada del cannabis. Gac Sanit 2007; 21: 187-188.   TC   PDF
  3. Nordentoft M, Hjorthøj C. Cannabis use and risk of psychosis in later life. Lancet 2007; 370: 293-294.   TC (s)   PDF (s)

Autor

Manuel Iglesias Rodal. Correo electrónico: mrodal@menta.net.