Clonación alternativa


en: Reproductive and therapeutic cloning engli...Image via Wikipedia

Fuente: Publico.es
No importa que 2 millones de personas se hayan agregado a la pobreza este año en Estados Unidos. Ni tampoco que en España varios hospitales no van a poder ofrecer esta tecnología simplemente porque les bajan el salario a los sanitarios y entren en huelga. La ciencia sigue avanzando, aunque es posible que no queden ni sanitarios, ni pacientes. 
Un equipo de investigadores de EEUU ha logrado por primera vez clonar embriones humanos y obtener de ellos células madre “viables”. Estas células son capaces de generar cualquier tejido del cuerpo humano, con todo el potencial médico que eso conlleva, pero tienen una copia extra de cromosomas que las hace totalmente inviables para cualquier terapia.
El estudio, publicado en Nature, es sobre todo una hazaña técnica lograda en un campo muy polémico y en un país donde la investigación con células madre embrionarias afronta serias trabas éticas y legales.

Fracaso histórico

Los investigadores han empleado una técnica similar a la que se usó en 1996 para crear a la ovejaDolly, el primer mamífero clonado. Es la transferencia nuclear, en la que se toma un óvulo, se le retira el ADN del núcleo y se introduce en su lugar el genoma de una célula adulta. El resultado fue, en aquel caso, una copia exacta del ejemplar que había donado la célula adulta. La técnica abría la puerta a crear embriones humanos genéticamente idénticos a un paciente de los que extraer células madre para regenerar sus órganos dañados. Hasta ahora, nadie ha conseguido tal cosa. Al contrario que en otros mamíferos, los embriones humanos parecen resistirse a la transferencia nuclear y mueren a las pocas semanas.
En 2005, el científico coreano Hwang Woo-Suk anunció haber logrado la clonación humana y tener en su poder células madre viables obtenidas a partir de óvulos manipulados. Su éxito se convirtió el año siguiente en uno de los mayores fracasos científicos de la historia reciente cuando se demostró que sus experimentos eran falsos. Otros equipos intentaron repetir con éxito el intento de Hwang, pero sin apenas suerte.
Mientras los embriones humanos se resisitían a ser clonados, otro tipo de células madre, esta vez reprogramadas a partir de piel adulta y sin necesidad de usar embriones, se estaba abriendo camino. Hoy estas células reprogramadas, las IPSC, se han asentado hasta hacer sombra a las células madre derivadas de embriones. Sin embargo no están exentas de riesgos, ya que aún no se sabe cómo evitar el riesgo de que causen tumores una vez trasplantadas.
El estudio actual, liderado por Dieter Egli, de la Fundación de Células Madre de Nueva York, reclama una vuelta a los orígenes. Han usado transferencia nuclear con una importante variación. En lugar de sacar el ADN de los óvulos humanos (donados por 16 mujeres jóvenes a las que se pagó por participar en el trabajo), lo han dejado dentro y sólo le han inyectado el genoma completo de una célula adulta. Para sorpresa de muchos expertos, el experimento ha permitido obtener dos líneas de células madre que, extraídas del embrión, pueden generar neuronas, piel y otros tejidos, según Egli. Su potencial terapéutico es nulo, ya que tienen 69 cromosomas en lugar de los 46 que deberían tener. “Nunca pensaría que estas células pueden dar lugar a un ser humano viable”, advierte el propio Egli, cuyo equipo cree que el obstáculo puede ser salvado para generar células madre con el número de cromosomas deseable. 

Ethical and Practical Issues Associated with Aggregating Databases


By Richard Wheeler (Zephyris) 2007. Lambda rep...Image via WikipediaThe goal of “personalized medicine” relies upon defining the genetic variation responsible for disease susceptibility and response to therapy [1]. For most common human diseases, the contribution of a single sequence variant to disease susceptibility is typically small, and can only be detected with data from large numbers of people [2]. Practically, this necessitates collaboration among investigators who either have DNA and phenotypic information previously collected, or have access to populations from which to recruit participants. It also requires that data be shared among the collaborators. Modern bioinformatics platforms have the capacity to combine datasets and store them for re-analysis. This is scientifically advantageous since it makes possible studies with enhanced validity in a cost-effective fashion. However, this data storage can complicate the already vexing practical, scientific, and ethical issues associated with gene and tissue banks. Research participants’ data may have been collected without authorization that meets today’s standards for informed consent. Research participants may not have consented to participation in genetics research in general, to inclusion in genetics databases specifically, or to use of their samples in genetic analyses that were unanticipated, unknown, or nonexistent at the time samples were collected [3]. Participants who consented to the collection of their data for use in a particular study, or inclusion in a particular database, may not have consented to “secondary uses” of those data for unrelated research, or use by other investigators or third parties [4]. There is concern that institutional review boards (IRBs) or similar bodies will not approve of the formation of aggregated databases or will limit the types of studies that can be done with them, even if those studies are believed by others to be appropriate, since there is a lack of consensus about how to deal with re-use of data in this manner…………read more inn PLoS Medicine.