Precariedades del exceso en las tecnologias de la informacion y la comunicacion


Se discuten críticamente los posibles efectos secundarios del uso actual de las tecnologías de información y comunicación en salud y sus implicaciones para la teoría y la práctica de la Salud Pública. Para ello se invoca la idea de exceso y su precariedad bajo las perspectivas sociológicas de Ellul, Illich y Bauman, como una manera de observar las transformaciones provocadas por el uso en general de objetos técnicos y las estrategias de comunicación. En particular, se considera el rol del periodismo científico en la difusión de contenidos sobre biotecnología. Por otro lado se mencionan propuestas de desarrollo de pautas para reglamentar esta actividad. Además, bajo el
concepto de framing, se presentan dimensiones persuasivas relevantes que pueden interferir en las prácticas modernas de comunicación en salud. En virtud de las implicaciones de otros aspectos en el ámbito de las precariedades de los excesos en la Salud Pública, como en el caso de la nutrición o las enfermedades emergentes se enfatiza el rol de los salubristas en estudiar las cuestiones de salud desde esta perspectiva como quizás una de las maneras de contribuir a una epidemiología global.


Precariedades del exceso en las tecnologias de la informacion y la comunicacion


Se discuten críticamente los posibles efectos secundarios del uso actual de las tecnologías de información y comunicación en salud y sus implicaciones para la teoría y la práctica de la Salud Pública. Para ello se invoca la idea de exceso y su precariedad bajo las perspectivas sociológicas de Ellul, Illich y Bauman, como una manera de observar las transformaciones provocadas por el uso en general de objetos técnicos y las estrategias de comunicación. En particular, se considera el rol del periodismo científico en la difusión de contenidos sobre biotecnología. Por otro lado se mencionan propuestas de desarrollo de pautas para reglamentar esta actividad. Además, bajo el
concepto de framing, se presentan dimensiones persuasivas relevantes que pueden interferir en las prácticas modernas de comunicación en salud. En virtud de las implicaciones de otros aspectos en el ámbito de las precariedades de los excesos en la Salud Pública, como en el caso de la nutrición o las enfermedades emergentes se enfatiza el rol de los salubristas en estudiar las cuestiones de salud desde esta perspectiva como quizás una de las maneras de contribuir a una epidemiología global.


Un mapa humanizado de las enfermedades


El proyecto ha creado 600 mapamundis que reflejan las desigualdades mundiales

Crear los mapas de las desigualdades. Es la idea de un grupo de científicos que, a base de cartogramas y algoritmos, ha intentado representar los estados en proporción al dinero que emplea cada uno en gasto sanitario, al número de muertes infantiles que ocurren dentro de su territorio o a la incidencia de diferentes enfermedades. Se trata de humanizar los clásicos atlas y de ser capaces de ver la realidad para poder así actuar.

“Tú puedes decirlo, puedes probarlo, puedes tabularlo, pero sólo cuando lo ves es cuando golpea tu hogar”, así comienza un artículo que publica la revista ‘PLoS Medicine‘ y en el que se da cuenta de los detalles de una iniciativa a la que se le puede poner el adjetivo de humanitaria. “Dibujar imágenes también es una forma de emplear nuestra imaginación para ayudar a comprender la extensión y situación de las desigualdades del mundo en salud”, explica el profesor Danny Dorling de la Universidad de Sheffield, Reino Unido.

Este científico elaboró el proyecto ‘Worldmapper’ junto con otros colaboradores del Grupo de Investigación de las Desigualdades Sociales y Espaciales de dicha universidad y con otros científicos procedentes del Centro para el Estudio de Sistemas Complejos de la Universidad de Michigan, en Estados Unidos. Se trata de dar un giro a las ilustraciones que se han venido utilizando desde hace siglos para mostrar la anatomía humana y para representar el mundo.

Para ello han utilizado mapas, algoritmos y datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y otras agencias de Naciones Unidas, para hacer visible, entre otras enfermedades, la distribución global de la malaria.
Mapas más humanos

Con un mapa convencional donde se mostrara los países afectados por esta infección, “daría la impresión de que la distribución de los episodios clínicos de ‘Plasmodium falciparum’ (el parásito causante de la malaria) se confina a una pequeña proporción de la superficie de la tierra”. Sin embargo, si se tiene en cuenta el número de casos, la representación es totalmente diferente. “La malaria es una enfermedad de personas, no de terrenos”, declara el profesor Dorling.

Es por este motivo, por el que el mapa mundial que muestra los casos de malaria representa África como un gran globo hinchado y Europa como un minúsculo hilo. En cambio, cuando se muestra el dinero que emplea cada país al gasto sanitario, el mapa cambia, y el mundo desarrollado se muestra en formas agigantadas mientras que los países pobres se desinflan como una pelota.

“Nuevas formas de representar el mundo y las personas pueden cambiar a ambos y la forma en cómo los vemos, posiblemente para mejor. La tradicional anatomía ilustrativa, como la cartografía científica, puede deshumanizar […] Los mapas del Worldmapper son parte de un intento mucho más amplio para ver y pensar de forma diferente”, afirma el informe.

En la web http://www.worldmapper.org están disponibles los mapas y datos de cada una de las 600 nuevas representaciones que han desarrollado desde el año 2006.

“Podríamos hacer mucho más. Sin embargo, creo que lo más importante son las nuevas formas de pensamiento que podemos abrigar a partir de redibujar las imágenes de la anatomía humana de nuestro planeta de esta manera. ¿Qué necesitamos para ser capaces de ver, y por tanto para poder actuar?”, concluye Dorling.

Un mapa humanizado de las enfermedades


El proyecto ha creado 600 mapamundis que reflejan las desigualdades mundiales

Crear los mapas de las desigualdades. Es la idea de un grupo de científicos que, a base de cartogramas y algoritmos, ha intentado representar los estados en proporción al dinero que emplea cada uno en gasto sanitario, al número de muertes infantiles que ocurren dentro de su territorio o a la incidencia de diferentes enfermedades. Se trata de humanizar los clásicos atlas y de ser capaces de ver la realidad para poder así actuar.

“Tú puedes decirlo, puedes probarlo, puedes tabularlo, pero sólo cuando lo ves es cuando golpea tu hogar”, así comienza un artículo que publica la revista ‘PLoS Medicine‘ y en el que se da cuenta de los detalles de una iniciativa a la que se le puede poner el adjetivo de humanitaria. “Dibujar imágenes también es una forma de emplear nuestra imaginación para ayudar a comprender la extensión y situación de las desigualdades del mundo en salud”, explica el profesor Danny Dorling de la Universidad de Sheffield, Reino Unido.

Este científico elaboró el proyecto ‘Worldmapper’ junto con otros colaboradores del Grupo de Investigación de las Desigualdades Sociales y Espaciales de dicha universidad y con otros científicos procedentes del Centro para el Estudio de Sistemas Complejos de la Universidad de Michigan, en Estados Unidos. Se trata de dar un giro a las ilustraciones que se han venido utilizando desde hace siglos para mostrar la anatomía humana y para representar el mundo.

Para ello han utilizado mapas, algoritmos y datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y otras agencias de Naciones Unidas, para hacer visible, entre otras enfermedades, la distribución global de la malaria.
Mapas más humanos

Con un mapa convencional donde se mostrara los países afectados por esta infección, “daría la impresión de que la distribución de los episodios clínicos de ‘Plasmodium falciparum’ (el parásito causante de la malaria) se confina a una pequeña proporción de la superficie de la tierra”. Sin embargo, si se tiene en cuenta el número de casos, la representación es totalmente diferente. “La malaria es una enfermedad de personas, no de terrenos”, declara el profesor Dorling.

Es por este motivo, por el que el mapa mundial que muestra los casos de malaria representa África como un gran globo hinchado y Europa como un minúsculo hilo. En cambio, cuando se muestra el dinero que emplea cada país al gasto sanitario, el mapa cambia, y el mundo desarrollado se muestra en formas agigantadas mientras que los países pobres se desinflan como una pelota.

“Nuevas formas de representar el mundo y las personas pueden cambiar a ambos y la forma en cómo los vemos, posiblemente para mejor. La tradicional anatomía ilustrativa, como la cartografía científica, puede deshumanizar […] Los mapas del Worldmapper son parte de un intento mucho más amplio para ver y pensar de forma diferente”, afirma el informe.

En la web http://www.worldmapper.org están disponibles los mapas y datos de cada una de las 600 nuevas representaciones que han desarrollado desde el año 2006.

“Podríamos hacer mucho más. Sin embargo, creo que lo más importante son las nuevas formas de pensamiento que podemos abrigar a partir de redibujar las imágenes de la anatomía humana de nuestro planeta de esta manera. ¿Qué necesitamos para ser capaces de ver, y por tanto para poder actuar?”, concluye Dorling.

Presentando otro blog: Salud Comunitaria


“Salud Comunitaria” nace en diciembre del año 2006, cuando después de seis años trabajando en programas de salud pública me reincorporo a la Atención Primaria.
“Salud Comunitaria” surge como un ejercicio personal para no perder contacto con ámbitos relacionados con la salud comunitaria, la salud pública o la promoción de la salud. Así mismo es un intento de recuperar y dejar disponible en la red diversos materiales recogidos a lo largo de esos seis años.

sobre el CV

Rafa Cofiño (Gijón, 1969). Licenciado en Medicina y Cirugía. Especialista en Medicina Familiar (¿y comunitaria?). Trabajé en programas de drogodependencias de 1998-2000 y en programas de salud pública de la Consejería de Salud del Principado de Asturias del 2000-2006. Durante este período coordiné el Programa de Atención a las Personas Afectadas por el VIH-SIDA en Asturias (PAVSA) y la sección de Programas de Prevención (programa de vacunas, tuberculosis, atención al déficit auditivo infantil, detección precoz del cáncer de mama y educación afectivo-sexual)
Actualmente trabajo como médico de familia en el Centro de Salud de La Felguera (Asturias).
Docente en diferentes cursos a lo largo de estos años.
Miembro del Grupo de Atención al Inmigrante de la Sociedad Asturiana de Medicina Familiar y Comunitaria (samfyc) y, muy recientemente, representante de la samfyc en el PACAP.
Hay otra reseña curricular mucho más interesante aquí.

Actualmente gestionando los siguientes blogs no sanitarios:

Contemporáneos.
Fútbol de Poetas.
El cielo desde Asturias.
Tepanahuori.
Antropobestia.
La ñoaranza de Artemio Rulán