Tabaco y salud publica en la Alemania Nazi


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Fuente : Jano.es – Elsevier

Tabaco y salud pública en la Alemania nazi

Esteban González-López
Unidad de Medicina de Familia y Atención Primaria. Departamento de Medicina. Centro de Salud Universitario Villanueva de la Cañada. Universidad Autónoma de Madrid
18 Febrero 2011

Figura 1. El tabaco arruina la salud del pueblo, la raza, y la fuerza del trabajo de la nación. Fuente: Reine Luft 23 (1941): 117.

Hace relativamente poco que conocemos los riesgos del tabaco para la salud, sin embargo en la Alemania nazi ya se desarrolló un potente movimiento antitabaco y se establecieron por primera vez las relaciones entre cáncer de pulmón y tabaco. Tan loable preocupación por la salud, no obstante, no iba destinada a toda la población ni buscaba el bienestar de todos los ciudadanos.
Parece innecesario mencionar los riesgos del tabaco para la salud de las personas y la necesidad de la regulación de su consumo en espacios públicos. Sin embargo, las medidas implantadas en el momento actual o las que se puedan tomar en un futuro para el control del tabaquismo encuentran todo tipo de resistencias. Incluso se ha planteado la colisión entre salud pública y derechos individuales.
Ciertas posturas a favor del tabaco unen la regulación del mismo a imaginería totalitaria y al control de la salud de la sociedad por parte de los poderes del estado. Se ha apelado a equiparar los espacios para fumadores a los guetos en los que se confinaba a los judíos, y se ha identificado la prohibición del tabaco con simbología nazi. Es cierto que en la Alemania nazi hubo un gran movimiento antitabaco, pero sus teóricos beneficios no fueron destinados a toda la población y además tenían otros fines lejos de la mejora de la salud de todos sus ciudadanos.
En la Alemania nazi se reguló el consumo de tabaco, se recomendaron estilos de vida saludables, y se estudió la relación entre tabaco, cáncer de pulmón y otras enfermedades, en un instituto creado con apoyo económico del propio Hitler.
Nazismo y medicina
Entre 1933 y 1945, la humanidad asistió al exterminio sistemático de millones de personas en acciones no bélicas llevadas a cabo por parte de la Alemania nazi y de sus aliados. Unas fueron exterminadas en función de su condición religiosa, política, cultural o de identidad (opositores, judíos, gitanos, homosexuales) y otras, aspecto menos conocido, en función de su estado de salud (pacientes con enfermedades avanzadas, discapacitados físicos y psíquicos, esquizofrénicos, sordos, ciegos y niños con defectos congénitos). La mayoría de las acciones de exterminio y las investigaciones realizadas con seres humanos contaron con la participación activa, e incluso entusiasta, de médicos clínicos, investigadores, neurocientíficos y otros profesionales. Acciones tan execrables podrían hacer pensar que la medicina en la época nazi estaba atrasada y que no tenía en cuenta los principios éticos en la investigación, aspectos éstos totalmente inexactos. Alemania era la cuna de muchos descubrimientos científicos en todos los terrenos de la física, química y medicina. Asimismo, en Alemania existían leyes que regulaban la investigación médica con seres humanos y animales de experimentación, pero a ciertas personas (judíos, gitanos, enfermos, discapacitados, opositores) no se les consideró ni tan siquiera como animales.

Ideología nazi e ideología médica nazi
Una idea romántica de la patria alemana, junto a la crisis colectiva moral y económica resultante de la derrota de la primera guerra mundial fueron algunos de los aspectos que permitieron el desarrollo de la doctrina nazi. Gran parte de la misma tenía un sustrato biológico llegando a decir sus adeptos que “el Nacional Socialismo no era sino biología aplicada”. Las bajas sufridas por Alemania en la Gran Guerra y la disminución de la natalidad propia de los grandes conflictos, propiciaron un sentimiento de pérdida de poder y miedo a la desaparición del pueblo alemán. El crecimiento de las ciudades, los problemas sociales, la pobreza, las enfermedades con componente social (tuberculosis, sífilis, enfermedades psiquiátricas) eran percibidos como una amenaza. Las teorías eugenésicas (nacidas a finales del siglo XIX y principios del siglo XX en Estados Unidos, Reino Unido, y desarrolladas también en países nórdicos), junto con un redescubrimiento de las leyes de Mendel favorecieron ciertas relaciones entre genética y Salud Pública. Se produjo una simbiosis entre esas teorías y el nazismo, de tal modo que éste se dotó de un soporte científico y las teorías eugenésicas dispusieron de los medios para llevar a cabo sus ideas. Se dispuso así de un soporte ideológico y seudocientífico (eugenesia) para la solución biológica (esterilización, exterminio) a un problema social (asistencia de discapacitados y enfermedades con componentes social). Para purificar la raza había que evitar que se reprodujeran los inútiles, que eran un gasto para la nación, y deshacerse de las vidas que “no merecían la pena ser vividas” (lebensunwerten Leben). La medicina moderna y sus avances diagnósticos y terapéuticos irían en contra de la evolución y las ideas de Darwin, ya que, al prolongar la vida, se evitaría la selección natural. Cualquier “diferente” (judío, comunista, capitalista, enfermo, improductivo) era visto como bacilo, parásito y agente nocivo. Parte de la ideología nazi se basaba en luchar contra la amenaza de pequeños agentes que podían contaminar la raza y hacer que ésta degenerara. Robert Proctor ha denominado este sentimiento como “paranoia homeopática”. Esa amenaza estaba constituida, además de por todo lo anterior por agentes externos como radiación, plomo, asbesto, tabaco, y cáncer. Los judíos eran para los nazis el ejemplo de los seres racialmente inferiores. Se les acusaba incluso de introducir y favorecer el consumo de tabaco. Los judíos eran como un cáncer, como un ser vivo que infectaba, parasitaba y enfermaba la nación alemana siendo necesario un cirujano de hierro (Hitler) que extirpara el tumor (judíos, razas inferiores, inútiles) y restableciera la salud del cuerpo (Alemania). Los médicos dejarían de ser “médicos de las personas” para tener una responsabilidad colectiva, ser “médicos del Estado alemán” y atender a todo el pueblo como si de un único paciente se tratara.

Acciones en materia de
prevención y promoción de la
salud en la Alemania nazi
Medidas contra el consumo de tabaco: limitación de publicidad, subida de precios. Prohibición de fumar para algunos soldados, conductores de
vehículos (siendo considerado como negligencia en caso de accidente), personal sanitario,
profesores y alumnos, mujeres, jóvenes menores
de 18 años en lugares públicos. Incentivos en
forma de raciones alimenticias suplementarias
para soldados que no fumaran. Prohibición de
fumar en aviones, trenes, autobuses, oficinas de
correos, oficinas del Partido Nazi, proyección de
películas, conferencias y publicación de revistas
sobre los riesgos del tabaco
Evitar el consumo innecesario y superfluo de
medicamentos
Evitar la sobreexposición a rayos X, a uranio y a
asbesto
Evitar la contaminación de alimentos con residuos
petroquímicos
Evitar el posible efecto del mercurio presente en
las amalgamas dentales
Prohibición de fumar y de consumir alcohol para
mujeres en edad fértil
Prohibición del consumo de grasas nocivas y
recomendar dieta rica en fibra
Favorecer el cultivo y uso de plantas con fines
terapéuticos
Recomendar dieta sana para mujeres
embarazadas
Aconsejar autoexploración mamaria y registro de
ciclos menstruales para detectar precozmente
tumores ginecológicos
Demencia
Favorecer el deporte en las empresas y el
ejercicio al aire libre. Existencia de registros
sanitarios sobre el estado de salud de los
trabajadores, sus riesgos profesionales y su
capacidad de trabajo, así como los antecedentes
patológicos de sus progenitores y antepasados

Las teorías eugenésicas, de higiene racial, y el darwinismo social pasan a integrar una seudociencia que se imbrica en el estado nazi en general y en la medicina en particular. La eugenesia no había nacido en Alemania, sino en los países anglosajones. Sir Francis Galton acuña ese término en 1820. La eugenesia, según la definición del propio Galton, sería un movimiento social destinado a “mejorar la raza humana a través de la crianza selectiva” de los seres humanos. El movimiento eugenésico contó con fervientes seguidores en Estados Unidos, pero allí no fue posible llevar a cabo todo su desarrollo, ya que la legislación y la protección de los derechos individuales no lo hicieron posible. No obstante, el Estado de Indiana establece en 1907 la esterilización obligatoria de personas con defectos físicos, psíquicos y posibles taras hereditarias. Llegó a haber leyes de esterilización en 28 estados norteamericanos. Asimismo, otros países aprobaron normas similares. Aunque la eugenesia no nació en Alemania, fue en este país donde llegó a su máximo desarrollo, gracias al clima social, político y al desprecio por los derechos humanos más elementales propio de regímenes totalitarios.
Así, la higiene racial, según la denominación alemana, o eugenesia en los países anglosajones, adoptó durante el nazismo varios cursos: eugenesia positiva (favorecer la reproducción entre personas válidas, puras y sin defectos, ayudas económicas para contraer matrimonio previa demostración de limpieza racial, premios de natalidad a mujeres alemanas que hubieran tenido al menos 4 hijos y prohibición del aborto) eugenesia negativa (limitar la reproducción entre no válidos, prohibir matrimonios entre personas de diferentes razas o creencias, esterilizar y asesinar a enfermos y portadores de defectos teóricamente susceptibles de transmisión; y eugenesia preventiva (prevención de la exposición a agentes tóxicos que alteraran la “sangre del pueblo alemán” como alcohol, tabaco, radiaciones).
Salud pública y lucha contra el tabaco
Durante el régimen nazi se dictaron diferentes medidas de promoción y protección de la salud del pueblo alemán (tabla 1), obedeciendo a motivos ideológicos (raciales), ya comentados, sanitarios, y económicos.
Una causa que podría explicar el interés por la lucha contra el tabaco y en general contra el cáncer deriva de que los tumores eran las causas más frecuentes de mortalidad. En Alemania se desarrolló un potente movimiento antitabaco y por primera vez se establecieron las relaciones entre cáncer de pulmón y tabaco. Franz H. Müller publicó en 1939 el primer estudio sobre la asociación entre tabaco y cáncer de pulmón. Previamente, otros investigadores alemanes habían sugerido la posibilidad de desarrollar cáncer de pulmón en fumadores pasivos. Siempre se ha creído que los estudios pioneros al respecto eran anglosajones o norteamericanos, pero el mismo Sir Richard Doll reconocía el valor de las investigaciones llevadas a cabo en Jena por Schairer y Schöniger. Aún estableciendo la existencia en dichos estudios de problemas metodológicos, Doll, autoridad clave en las investigaciones sobre tabaco y cáncer de pulmón, reconoció la originalidad de las mismas y de los estudios que analizaron la distribución de los cánceres de pulmón por edad y género (excepcional por debajo de 20 años y más frecuente, en aquel momento, en hombres que en mujeres). Incluso en el Instituto Científico para la Investigación de los Riesgos del Tabaco en Jena, se realizaron estudios experimentales en los que se indujo la producción de cánceres mediante la aplicación de alquitrán, llegando a la identificación del benzopireno. También se estudió en voluntarios sanos la secreción gástrica en respuesta a la nicotina. Asimismo se defendieron varias tesis doctorales sobre la influencia del tabaco en la salud (aumento de morbilidad y mortalidad maternoinfantil en fumadoras embarazadas, mortalidad atribuida al consumo de tabaco, efectos del tabaco sobre iones plasmáticos, neurotoxicidad, relación con cáncer de pulmón, y efectos del tabaco en animales e invertebrados). Se estableció también la relación entre consumo de tabaco y enfermedades coronarias.
Por último, existirían factores económicos en el movimiento antitabaco en Alemania. Era necesario evitar las enfermedades y los gastos derivados de las mismas, ya que se necesitaban soldados y trabajadores sanos para un país en guerra. Había que liberar recursos sanitarios para atender a los heridos en la guerra y no consumir esos recursos en otros problemas de salud.
Hubo publicaciones, como Reine Luft (Aire Puro), y toda una imaginería en forma de carteles, y películas, que alertaban contra los peligros del tabaco, del alcohol o de una dieta baja en fibra. Dichas imágenes identificaban degeneración, corrupción, tabaco y cáncer con ciertos grupos como intelectuales, judíos, y artistas.
Efectividad de las medidas antitabaco en la Alemania nazi
Ciertas investigaciones han demostrado que la política antitabaco en la Alemania nazi no fue tan eficaz ni tan real. Parte de la población siguió fumando como una oposición al régimen. Aumentó el porcentaje de soldados fumadores, aunque consumían menos tabaco que antes de la guerra, siendo las medidas algo más eficaces en grandes fumadores. Se ha comprobado una actitud ambivalente de las autoridades nazis: el consumo de tabaco no se prohibió, únicamente se limitó, no se vigiló el cumplimiento de las normas ni se realizaron campañas nacionales. No hubo restricciones de tabaco para trabajadores en puestos claves ni en ciertos destinos militares. No se mostró la misma actitud contra el tabaco en todas las zonas de Alemania, dependiendo ésta de los gobernantes de los territorios. La lucha antitabaco sí se dirigió hacia jóvenes menores de 18 años y mujeres en edad fértil, retrasando los aspectos más agresivos de la misma para la siguiente generación una vez finalizada la guerra. En el caso de Austria, las políticas antitabaco fueron todavía más tímidas. Aunque las medidas contra el tabaco no fueron tan eficaces como se pensó durante años, no se pueden negar las aportaciones científicas que lo relacionaban con la enfermedad.
En la actualidad, se ha achacado la dificultad para implantar medidas antitabaco en Alemania y Austria a la posible reacción social contra lo que pudiera recordar a un pasado autoritario, y a la influencia de la industria tabaquera.
Conclusiones
El establecimiento de políticas de salud que regulan comportamientos individuales demostrados como perjudiciales para todos, no es una postura totalitaria, aunque sí lo podría ser cuando esas medidas son excluyentes, se utilizan para la mejora de una “raza” y no para salud de todos.
Ciertas actitudes en las estrategias de salud pública de la Alemania nazi no dejaban de ser ambivalentes y contradictorias. Así, por un lado en nombre de un único objetivo (limpieza racial, pureza, evitar la enfermedad) se abogaba por la limitación de las radiaciones para evitar alteraciones genéticas y por otro se sometía a las personas a campañas de fotoseriación masiva con el fin de detectar enfermedades pulmonares. Por un lado, se prohibía el tabaco y, por otro, se mantenía su consumo para evitar cierto descontento social, sin desestimar la fuente de ingresos para el estado en forma de impuestos.
¿Qué decir entonces sobre la salud pública en la Alemania nazi? ¿Qué pensar de un país que en los años treinta del siglo pasado, recomendaba comer pan con fibra, limitar las grasas en la alimentación, someterse a exploraciones radiológicas preventivas, autoexplorarse las mamas en busca de signos de tumoración, cultivar plantas medicinales, hacer ejercicio físico, no consumir alcohol ni tabaco estando embarazada, o prohibir el tabaco? ¿Acaso no parecerían a la luz de los conocimientos actuales, medidas muy acertadas?
En la medicina de la época nazi se utilizaron la tecnología, los conocimientos y los recursos para favorecer a algunos y eliminar a otros, que no eran considerados personas, más que para mejorar la salud de toda la sociedad; ahora bien, ¿se hubiera desarrollado la salud pública y la medicina si los fines de las mismas no hubieran sido acordes con las ideas de un estado totalitario? ¿Eran medidas acertadas en manos equivocadas? ¿Se habría desarrollado una investigación tan sofisticada sobre las relaciones entre tóxicos y enfermedad si no se quisiera limpiar la raza de todo tipo de contaminantes (gérmenes, radiaciones, carcinógenos, tóxicos como alcohol y tabaco, judíos, gitanos, negros, mestizos, homosexuales, lesbianas, opositores, eslavos, comunistas.)? ¿Puede desarrollarse una investigación científica de calidad en un estado totalitario? Aunque algunas son preguntas difíciles de resolver, se puede afirmar que los ideales dictatoriales inspiraron y guiaron a la ciencia en Alemania entre 1933 y 1945, y que ésta también de alguna forma apoyó a un régimen totalitario.
Un último apunte. La inauguración del Instituto Científico para la Investigación de los Riesgos del Tabaco en Jena en 1942 contó en su ceremonia inaugural con el discurso entusiasta de Hans Reiter, presidente de la Oficina para la Salud Pública del Reich. Reiter es muy conocido por los médicos por el epónimo asociado a la artritis reactiva y también por los que le incriminan en otro tipo de actuaciones.
Agradecimientos
El autor quiere agradecer a Rodrigo Córdoba y Carles Ariza, ambos del Comité Nacional de Prevención del Tabaquismo, la colaboración prestada y a José Sarabia Alvárez-Ude, los acertados comentarios recibidos a una versión previa del manuscrito. Asimismo, el autor agradece encarecidamente a Robert N. Proctor, profesor de Historia de la Ciencia de la Universidad de Stanford, California, EEUU, su apoyo y su amabilidad a la hora de autorizar el uso del material gráfico que contiene el artículo. Todas las ilustraciones proceden de su libro Nazi War On Cancer. Princeton University Press. 1999.


BIBLIOGRAFÍA RECOMENDADA
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Doll R. Lung cancer and tobacco consumption Int. J. Epidemiol. 2001; 30: 30-1.
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González López E. ¿Hay que seguir utilizando (algunos) epónimos médicos? Med Clin (Barc). 2010; 134: 703-4.
Lifton RJ. The Nazi Doctors. Medical Killing and the Psychology of Genocide. New York. Basic Books. 1986.
López Muñoz F, Alamo C, García García P, Molina JD, Rubio G. The role of psychopharmacology in the medical abuses of the Third Reich: from euthanasia programmes to human experimentation. Brain Res Bull. 2008;77:388-403.
Proctor R. The Nazi War On Cancer. Princeton University Press. 1999.
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Schairer E, Schöniger E. Lung cancer ant tobacco consumption. Int. J. Epidemiol. 2001;30:24-7.
Schneider NK, Glantz SA. Nicotine Nazis strike again: a brief analysis of the use of Nazi rhetoric in attacking tobacco control advocacy. Tob. Control 2008;17:291-6.

Eficacia de una intervención sobre el tabaquismo mediante SMS


Free C, Knight R, Robertson S, Whittaker R, Edwards P, Zhou W et alSmoking cessation support delivered via mobile phone text messaging (txt2stop): a single-blind, randomised trial. Lancet 2011; 378: 49-55.    TC (s)   PDF (s)

Introducción

La aparición de las nuevas tecnologías de información y comunicación (TIC) permite llegar a un elevado número de pacientes de forma automatizada, a un coste muy bajo, sin que éstos se tengan que desplazar a la consulta y estén donde estén. Se han publicado estudios en los que la utilización de un programa de tratamiento del tabaquismo vía SMS es eficaz a corto plazo.

Objetivo

Evaluar la eficacia de un programa de cesación tabáquica automatizado vía SMS sobre la abstinencia mantenida durante 6 meses.

Perfil del estudio

Tipo de estudio: Ensayo clínico
Área del estudio: Tratamiento
Ámbito del estudio: Comunitario

Métodos

Se invitó a participar en el estudio txt2stop a fumadores >16 años de edad, propietarias de un teléfono móvil y que tuviesen interés en dejar de fumar a un mes vista. Los pacientes se ponían en contacto con el equipo de investigación y daban su conformidad a participar en el estudio vía SMS. Los participantes eran distribuidos aleatoriamente al grupo intervención o al grupo control. Los asignados al grupo control recibían mensajes SMS periódicos sobre la importancia de participar en el estudio. Los del grupo intervención recibían un total de 186 mensajes (seleccionados en función de sus características de una base de datos de 713) a una tasa de 5 al día durante las 5 primeras semanas y de 3 a la semana durante las 26 semanas restantes. Si enviaban un SMS con el texto crave (ansias [de fumar]) o lapse (recaída) el sistema enviaba automáticamente un mensaje adecuado a estas situaciones. Los participantes podían utilizar cualquier otro sistema de cesación tabáquica y, de hecho se les proporcionaba el número de teléfono del servicio de cesación tabáquica del National Health Service.
La variable de resultado principal era la tasa de cesación mantenida durante 6 meses autodeclarada por el participante y verificada bioquìmicamente mediante la medición de la cotinina salivar o una medición del CO espirado. Se consideró que se había alcanzado el resultado si no fumado ≤ 5 cigarrillos semanales la cuarta semana y ≤ 5 cigarrillos desde el inicio del periodo de abstinencia. Si un paciente no se sometía a la prueba de verificación de la abstinencia se le consideró fumador.
Las variables de resultado secundarias fueron la abstinencia puntual (ausencia de consumo en los últimos 7 días) valorada a las 4 semanas y a los 6 meses, la abstinencia autodeclarada desde el inicio, la abstinencia durante los últimos 28 días, la implicación en algún accidente de tráfico, la presencia de dolor en el pulgar cuando se escribían SMS y la utilización de otros servicios de cesación tabáquica. Se llevó a cabo un análisis por intención de tratar.

Resultados

Participaron en el estudio 5.800 personas (fig. 1). Las características de los participantes asignados a los dos grupos fueron simililares. La edad media fue de 36 años, un 55% eran varones, las tres cuartas partes habían llevado a cabo 1-5 intentos de abandono previos y un 40% tenían una puntuación en el test de Fagerström>5. Se dispuso de datos de seguimiento del 94% de los pacientes en el grupo intervención y del 97% en el grupo control.

Figura 1. Flujo de los participantes.

592 individuos informaron que estaban abstinentes a los 6 meses, de los cuales en 542 se pudo llevar a cabo la comprobación bioquímica de la misma. En un 28% de estos los valores obtenidos sugerían que seguían fumando. Los participantes asignados al grupo intervención obtuvieron mayores tasas de abandono que los asignados al grupo control (tabla 1).

Tabla 1. Principales variables de resultado del estudio.

Intervención (%) Control (%) RR (IC95%)
6 m

Abstinencia comprobada 10,7 4,9 2,20 (1,80 a 2,68)
Abstinencia declarada los últimos 28 días 19,8 13,5 1,47 (1,30 a 1,66)
Abstinencia declarada los últimos 7 días 24,2 18,3 1,32 (1,19 a 1,47)
Implicación en accidentes de tráfico 4,5 3,8 1,16 (0,89 a 1,51)
Dolor en el pulgar al escribir 4,5 4,5 1,00 (0,78 a 1,28)
4 sem Abstinencia declarada los últimos 7 días 28,7 12,1 2,37 (2,11 a 2,66)

Los resultados fueron similares aunque se considerasen como no fumadores los pacientes que se habían perdido en el seguimiento. Los resultados fueron bastante homogéneos en los subgrupos analizados en función de la edad, tipo de empleo, grado de adicción o utilización de otros servicios de deshabituación tabáquica. No se detectaron efectos adversos de la intervención en relación con los SMS (accidentes de tráfico o dolor en los pulgares).

Conclusiones

Los autores concluyen que la intervención txt2stop es eficaz para promover el abandono del hábito tabáquico, lo que abre la puerta a que estas intervenciones puedan resultar útiles para modificar otros factores de riesgo conductuales.

Conflictos de interés

Ninguno declarado. Financiado por el UK Medical Research Council y la Primary Care Research Networks.

Comentario

No cabe duda de que el tabaquismo es un problema sanitario de primer orden en todo el mundo y se calcula que causa unos 5 millones de muertes al año. La lucha contra el tabaquismo debe llevarse a cabo mediante una combinación de medidas legislativas y de salud pública y de tratamiento de los fumadores.
El tratamiento del tabaquismo tradicionalmente ha recaído sobre la consulta, especialmente de atención primaria, abordando tanto los aspectos neurobiológicos como conductuales. La evolución de las TIC y la amplia difusión de los dispositivos móviles ha hecho que se empiece a explorar la factibilidad de su utilización en la atención sanitaria de los pacientes. En concreto, se ha planteado su utilización en tres áreas:

  • Mejorar el diagnóstico, la investigación el tratamiento, la monitorización y el abordaje de las enfermedades.
  • Tratar al paciente, promoción de la salud y mejorar la adherencia terapéutica.
  • Mejorar el proceso de atención sanitaria: recordatorios de visitas y vacunaciones y comunicación de resultados analíticos.

Los resultados de este estudio demuestran que un programa de tratamiento del tabaquismo basado en el envío de SMS personalizados a personas que desean abandonar el hábito dobla el porcentaje de éxitos del tratamiento.Estos resultados son coherentes con otro estudio publicado a más corto plazo (6 semanas) en el que la relación de éxitos entre el grupo intervención y el grupo control fueron similares a los de éste.
La metodología del estudio es rigurosa y se han utilizado los métodos de confirmación de la abstinencia habituales, pero sería conveniente disponer de los resultados a los 12 meses, que es el periodo utilizado habitualmente en los estudios de cesación tabáquica.

Bibliografía

  1. Rodgers A, Corbett T, Bramley D, Riddell T, Wills M, Lin RB, Jones MDo u smoke after txt? Results of a randomised trial of smoking cessation using mobile phone text messaging. Tobacco Control 2005; 14: 255-261.    PDF
  2. Brendryen H, Drozd F, Kraft PDigital smoking cessation program delivered through internet and cell phone without nicotine replacement (Happy Ending): randomized controlled trial. Journal of Medical Internet Research 2008; 10: e51    TC
  3. Organización Mundial de la Salud. Informe OMS sobre la epidemia mundial de tabaquismo, 2009. Consecución de ambientes libres de humo de tabaco. Ginebra: Organización Mundial de la Salud. 2010.
  4. Mataix J, Cabezas C, Lozano J, Camarelles F, Ortega G y Grupos de Abordaje del Tabaquismo (GAT) de semFYC y de Educación para la Salud del PAPPS-semFYC. Guía para el tratamiento del tabaquismo activo y pasivo. Barcelona: semFYC ediciones. 2008.

Autor

Manuel Iglesias Rodal. Correo electrónico: mrodal@menta.net.



Notas Farmacoterapeuticas


Fuente: Notas Farmacoterapéuticas.
Via: Ernesto Barrera Linares

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Eficacia de los tratamientos farmacologicos del tabaquismo


Eisenberg MJ, Filion KB, Yavin D, Bélisle P, Mottillo S, Joseph L et al. Pharmacotherapies for smoking cessation: a meta-analysis of randomized controlled trials. CMAJ 2008; 179: 135-144. R TC PDF

Introducción

En estos momentos se dispone de diferentes abordajes farmacológicos para tratar el tabaquismo, entre los que se encuentran la nicotina en diferentes formas de administración, el bupropion y la vareniclina. En esta situación es importante comparar la eficacia de los diferentes tratamientos.

Objetivo

Revisar sistemáticamente los ensayos clínicos del tratamiento farmacológico del tabaquismo para resumir su eficacia, comparar directamente la eficacia de la vareniclina y el bupropion y comparar indirectamente la eficacia de los 7 tratamientos farmacológicos disponibles para el tabaquismo.

Perfil del estudio

Tipo de estudio: Metaanálisis
Área del estudio: Tratamiento
Ámbito del estudio: Comunitario

Métodos

Se llevó a cabo una busqueda en la US Centers for Disease Control and Prevention´s Tobacco Information and Prevention database, PubMed, EMBASE y la Cochrane Library para localizar los estudios publicados en inglés sobre la eficacia de 7 modalidades terapéuticas: vareniclina, bupropion y cinco presentaciones de la nicotina (chicle, inhalador, spray nasal, comprimidos y parche). Se incluyeron en el análisis los ensayos clínicos doble ciego controlados con placebo que proporcionaron medidas bioquímicas de abstinencia a los 6 y 12 meses. Se incluyeron los estudios en los que los participantes habían recibido tratamientos complementarios siempre que la intensidad fuese la misma en el grupo intervención y en el grupo placebo.
Se excluyeron los estudios abiertos y aquellos en los que el objetivo del tratamiento era reducir el consumo de cigarrillos o aumentar la tasa de abandonos espontáneos en personas que no querían dejar de fumar, así como los que se llevaron a cabo en personas con enfermedades crónicas. Se distinguió entre la abstinencia continua (la que se mantuvo desde el abandono hasta el último seguimiento) y la abstinencia puntual (en la semana anterior a la visita de seguimiento). Los resultados se valoraron según el principio de intención de tratar.

Resultados

Se incluyeron en el análisis 69 estudios, con cerca de 33.000 participantes (fig. 1). Los tratamientos estudiados fueron parches de nicotina (30 esturios), chicles de nicotina (22), bupropion (16), vareniclina (13), comprimidos de nicotina (6), spray nasal de nicotina (4) e inhalador de nicotina (4).

Figura 1. Proceso de selección de los estudios.

Las tasas de abandono globales fueron bajas (fig. 2), especialmente si sólo se tomaban en consideración las abstinencias mantenidas a los 12 meses.

Figura 2. Tasas de abandonos globales.

En el analisis principal todos los tratamientos fueron más eficaces que el placebo (fig. 3). En los estudios en los que se compararon directamente, la vareniclina fue superior al bupropion (odds ratio 2,18; IC95% 1,09 a 4,08).

Figura 3. Eficacia global de los diferentes tratamientos farmacológicos sobre la odds de abandono del tabaco.

Los datos relativos a la seguridad de los tratamientos fueron difíciles de analizar puesto que se recogieron de forma muy diferente en los distintos estudios, de forma que la tasa de eventos adversos en el grupo placebo oscilaba entre el 4 y el 85%. En cualquier caso, las reacciones graves registrados fueron raras.

Conclusiones

Los autores concluyen que todas las presentaciones de nicotina analizadas, la vareniclina y el bupropion son más eficaces que el placebo para promover la abstinencia de tabaco a los 6 y 12 meses y que la vaneclina parece más eficaz que el bupropion.

Conflictos de interés

Varios de los autores han recibido honorarios de diferentes laboratorios farmacéuticos. Financiado por los Canadian Institutes of Health Research.

Comentario

En estos momentos los clínicos disponen de un amplio arsenal para tratar la dependencia de la nicotina, por lo que en el momento de instaurar un tratamiento es importante conocer su eficacia relativa y su perfil de efectos adversos.

En este metaanálisis se han incluido sólo ensayos clínicos controlados en los que se confirmó la abstinencia mediante análisis, por lo que todos los estudios eran de elevada calidad. Los resultados de este estudio demuestran que todos los fármacos en el mercado son moderadamente eficaces, en lo que coinciden con otros metaanálisis previos, pero las poblaciones estudiadas estaban muy seleccionadas, por lo que es probable que su efectividad en condiciones reales sea menor.

Sin embargo, las dudas sobre la eficacia relativa de los tratamientos se mantiene, puesto que en muy pocos estudios han llevado a cabo comparaciones directas entre unos y otros fármacos y sacar conclusiones comparando los resultados de estudios llevados a cabo en diferentes poblaciones puede resultar arriesgado, dado que una parte de las diferencias observadas pueden deberse a las características de las poblaciones, de las medidas de abstinencia utilizadas y a los distintos periodos de seguimiento como lo demuestran las diferencias en los resultados de los grupos placebo.
Del perfil de seguridad relativo de los diferentes fármacos tampoco se pueden sacar grandes conclusiones. Aunque la tolerancia de todos ellos en los ensayos clínicos fue aceptable, se han descrito efectos adversos importantes postcomercialización en el caso de la vareniclina (trastornos neuropsiquiátricos) y del bupropion (trastornos neuropsiquiátricos y convulsiones). Por último, no hay que olvidar que la mayor parte de los fumadores abandonan el hábito sin necesidad de tratamientos farmacológicos, por lo que el tratamiento se debe basar en el consejo antitabaco.

Bibliografía

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  3. Andrew Molyneux. ABC of smoking cessation. Nicotine replacement therapy. BMJ 2004; 328: 454-456. TC PDF

Autor

Manuel Iglesias Rodal. Correo electrónico: mrodal@menta.net.

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Los datos del tabaquismo en la Argentina


Alrededor de 110 personas mueren por día en Argentina por enfermedades relacionadas con el cigarrillo y se estima que en el país fuma más del 33% de la población de 18 a 64 años.

Los datos fueron difundidos con motivo de entrar en vigencia hoy la ley nacional de control de tabaco, que establece lugares cerrados de trabajo y de acceso público 100% libres de humo.

La médica Verónica Shoj, coordinadora nacional de Alianza Libre de Humo Argentina (Aliar), que reúne a más de 100 organizaciones antitabáquicas, precisó que el consumo de cigarrillos es el principal factor de enfermedad pulmonar obstructiva y cáncer de pulmón.

En tanto, añadió que “también el cigarrillo causa en los adultos enfermedades cardiovasculares, al igual que el humo ajeno de tabaco”.

Un informe del Ministerio de Salud de la Nación señaló que la mayoría de los riesgos que registra la persona que fuma son reversibles si deja de fumar, especialmente a temprana edad.

Las personas que dejan de fumar antes de los 30 años, igualan los años de sobrevida que tendrían si nunca hubieran fumado, y ganan más de 10 años de expectativa de vida.

En las embarazadas, durante el período de gestación, el tabaquismo puede producir abortos espontáneos, malformaciones congénitas (paladar hendido, labio leporino y malformaciones cardíacas), bajo peso del bebé al nacer, muerte súbita en la etapa de lactancia y síntomas de abstinencia en el bebé.

Desde 1933 existen registros mundiales que afirman que la nicotina, principal sustancia que genera adicción al tabaco, es absorbida por la lecha materna, y se concentra allí casi tres veces más que en la sangre de la mujer embarazada.

Los daños del tabaquismo pasivo también afectan a los niños, ya que les puede provocar asma, bronquitis, menor desarrollo de los pulmones, otitis más frecuentes, trastornos de conducta y de aprendizaje.

Además, estos chicos tienen más posibilidades de ser adictos a la nicotina y de padecer otros factores de riesgo como diabetes tipo 2 y obesidad; y a medida que entran en la adultez, tienen mayores probabilidades de padecer cáncer de pulmón, en comparación con aquellos niños que viven en ambientes libres de humo de tabaco.

Eficacia de los tratamientos farmacologicos del tabaquismo


Eisenberg MJ, Filion KB, Yavin D, Bélisle P, Mottillo S, Joseph L et al. Pharmacotherapies for smoking cessation: a meta-analysis of randomized controlled trials. CMAJ 2008; 179: 135-144. R TC PDF

Introducción

En estos momentos se dispone de diferentes abordajes farmacológicos para tratar el tabaquismo, entre los que se encuentran la nicotina en diferentes formas de administración, el bupropion y la vareniclina. En esta situación es importante comparar la eficacia de los diferentes tratamientos.

Objetivo

Revisar sistemáticamente los ensayos clínicos del tratamiento farmacológico del tabaquismo para resumir su eficacia, comparar directamente la eficacia de la vareniclina y el bupropion y comparar indirectamente la eficacia de los 7 tratamientos farmacológicos disponibles para el tabaquismo.

Perfil del estudio

Tipo de estudio: Metaanálisis

Área del estudio: Tratamiento

Ámbito del estudio: Comunitario

Métodos

Se llevó a cabo una busqueda en la US Centers for Disease Control and Prevention´s Tobacco Information and Prevention database, PubMed, EMBASE y la Cochrane Library para localizar los estudios publicados en inglés sobre la eficacia de 7 modalidades terapéuticas: vareniclina, bupropion y cinco presentaciones de la nicotina (chicle, inhalador, spray nasal, comprimidos y parche). Se incluyeron en el análisis los ensayos clínicos doble ciego controlados con placebo que proporcionaron medidas bioquímicas de abstinencia a los 6 y 12 meses. Se incluyeron los estudios en los que los participantes habían recibido tratamientos complementarios siempre que la intensidad fuese la misma en el grupo intervención y en el grupo placebo.

Se excluyeron los estudios abiertos y aquellos en los que el objetivo del tratamiento era reducir el consumo de cigarrillos o aumentar la tasa de abandonos espontáneos en personas que no querían dejar de fumar, así como los que se llevaron a cabo en personas con enfermedades crónicas. Se distinguió entre la abstinencia continua (la que se mantuvo desde el abandono hasta el último seguimiento) y la abstinencia puntual (en la semana anterior a la visita de seguimiento). Los resultados se valoraron según el principio de intención de tratar.

Resultados

Se incluyeron en el análisis 69 estudios, con cerca de 33.000 participantes (fig. 1). Los tratamientos estudiados fueron parches de nicotina (30 esturios), chicles de nicotina (22), bupropion (16), vareniclina (13), comprimidos de nicotina (6), spray nasal de nicotina (4) e inhalador de nicotina (4).

Figura 1. Proceso de selección de los estudios.

Las tasas de abandono globales fueron bajas (fig. 2), especialmente si sólo se tomaban en consideración las abstinencias mantenidas a los 12 meses.

Figura 2. Tasas de abandonos globales.

En el analisis principal todos los tratamientos fueron más eficaces que el placebo (fig. 3). En los estudios en los que se compararon directamente, la vareniclina fue superior al bupropion (odds ratio 2,18; IC95% 1,09 a 4,08).

Figura 3. Eficacia global de los diferentes tratamientos farmacológicos sobre la odds de abandono del tabaco.

Los datos relativos a la seguridad de los tratamientos fueron difíciles de analizar puesto que se recogieron de forma muy diferente en los distintos estudios, de forma que la tasa de eventos adversos en el grupo placebo oscilaba entre el 4 y el 85%. En cualquier caso, las reacciones graves registrados fueron raras.

Conclusiones

Los autores concluyen que todas las presentaciones de nicotina analizadas, la vareniclina y el bupropion son más eficaces que el placebo para promover la abstinencia de tabaco a los 6 y 12 meses y que la vaneclina parece más eficaz que el bupropion.

Conflictos de interés

Varios de los autores han recibido honorarios de diferentes laboratorios farmacéuticos. Financiado por los Canadian Institutes of Health Research.

Comentario

En estos momentos los clínicos disponen de un amplio arsenal para tratar la dependencia de la nicotina, por lo que en el momento de instaurar un tratamiento es importante conocer su eficacia relativa y su perfil de efectos adversos.

En este metaanálisis se han incluido sólo ensayos clínicos controlados en los que se confirmó la abstinencia mediante análisis, por lo que todos los estudios eran de elevada calidad. Los resultados de este estudio demuestran que todos los fármacos en el mercado son moderadamente eficaces, en lo que coinciden con otros metaanálisis previos, pero las poblaciones estudiadas estaban muy seleccionadas, por lo que es probable que su efectividad en condiciones reales sea menor.

Sin embargo, las dudas sobre la eficacia relativa de los tratamientos se mantiene, puesto que en muy pocos estudios han llevado a cabo comparaciones directas entre unos y otros fármacos y sacar conclusiones comparando los resultados de estudios llevados a cabo en diferentes poblaciones puede resultar arriesgado, dado que una parte de las diferencias observadas pueden deberse a las características de las poblaciones, de las medidas de abstinencia utilizadas y a los distintos periodos de seguimiento como lo demuestran las diferencias en los resultados de los grupos placebo.

Del perfil de seguridad relativo de los diferentes fármacos tampoco se pueden sacar grandes conclusiones. Aunque la tolerancia de todos ellos en los ensayos clínicos fue aceptable, se han descrito efectos adversos importantes postcomercialización en el caso de la vareniclina (trastornos neuropsiquiátricos) y del bupropion (trastornos neuropsiquiátricos y convulsiones). Por último, no hay que olvidar que la mayor parte de los fumadores abandonan el hábito sin necesidad de tratamientos farmacológicos, por lo que el tratamiento se debe basar en el consejo antitabaco.

Bibliografía

  1. Gonzales D, Rennard SI, Nides M, Oncken C, Azoulay S, Billing CB et al for the Varenicline Phase 3 Study Group. Varenicline, an {alpha}4beta2 Nicotinic Acetylcholine Receptor Partial Agonist, vs Sustained-Release Bupropion and Placebo for Smoking Cessation: A Randomized Controlled Trial. JAMA 2006; 296: 47-55. R TC PDF RC
  2. Oncken C, Gonzales D, Nides M, Rennard S, Watsky E, Billing CB et al. Efficacy and Safety of the Novel Selective Nicotinic Acetylcholine Receptor Partial Agonist, Varenicline, for Smoking Cessation. Arch Intern Med 2006; 166: 1571-1577. R TC (s) PDF (s)
  3. Andrew Molyneux. ABC of smoking cessation. Nicotine replacement therapy. BMJ 2004; 328: 454-456. TC PDF

Autor

Manuel Iglesias Rodal. Correo electrónico: mrodal@menta.net.

Ingeniería de precisión para esclavizar al fumador


Nicotina, alquitrán y monóxido de carbono. Ése es el único contenido que figura en una cajetilla de tabaco. Y sin embargo hay más. Mucho más. La multinacional hispanofrancesa Altadis reconoce que usa 289 aditivos en sus marcas vendidas en la UE. 289 sustancias químicas, muchas de ellas tóxicas, con un fin principal: aumentar la adicción a la nicotina y disminuir los efectos molestos del tabaco. Hay que enganchar antes al fumador.

 Sustancias nocivas en el tabaco

GRAFICO – El Pais – 19-10-2007

– Matías Cortina

La noticia en otros webs

Se usan anestésicos contra la irritación y broncodilatadores para inhalar más. Continue reading Ingeniería de precisión para esclavizar al fumador