Riesgo de la asociacion de Abacavir y Didanosina


COMUNICACIÓN SOBRE RIESGOS DE MEDICAMENTOS PARA PROFESIONALES SANITARIOS

Ref: 2008/06
3 de abril de 2008

NOTA INFORMATIVA

EVALUACIÓN DE LA ASOCIACIÓN DE ABACAVIR Y DIDANOSINA CON INCREMENTO DEL RIESGO DE INFARTO DE MIOCARDIO


La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) considera necesario informar a los profesionales sanitarios sobre los resultados del estudio D:A:D (Data Collection of Adverse effects of anti-HIV Drugs )1,2 en relación con la posible asociación del uso de abacavir y didanosina con incremento del riesgo de infarto de miocardio.

Abacavir y didanosina están indicados en la terapia de combinación para el tratamiento de la infección por el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH). Ambos son inhibidores nucleosídicos de la transcriptasa inversa del virus (INTI), por lo que impiden su replicación. Abacavir se encuentra comercializado con el nombre comercial de Ziagen, Kivexa (en combinación con lamivudina) y Trizivir (en combinación con lamivudina y zidovudina). El nombre comercial de didanosina es Videx.

El estudio D:A:D es un estudio observacional prospectivo que incluye más de 33.000 pacientes infectados por VIH-1, procedentes de Estados Unidos, Europa y Australia. El tiempo de seguimiento de los pacientes fue de aproximadamente 5 años. Se inició en 1999 con el objetivo de estudiar la asociación entre el tratamiento con medicamentos antirretrovirales y el riesgo de enfermedad cardiovascular.

Los resultados obtenidos en este estudio para abacavir indican un incremento del riesgo de infarto de miocardio en relación con un uso actual o reciente (período inferior a los seis meses previos) del medicamento en comparación con la no utilización o uso del fármaco anterior a este período, con un riesgo relativo de 1,90 (IC 95%: 1,47-2,45). En cambio, no se ha obtenido un incremento significativo del riesgo en pacientes que estuvieron en tratamiento con abacavir pero que no lo tomaban desde hacía más de 6 meses (uso en el pasado).

Con didanosina también se ha encontrado un incremento estadísticamente significativo del riesgo de infarto de miocardio para su uso actual o reciente (riesgo relativo 1,49; IC 95%: 1,14-1,95), pero inferior al obtenido para abacavir. Y de igual modo, tampoco se obtuvo incremento del riesgo en pacientes que estuvieron en tratamiento con didanosina pero que no la tomaban desde hacía más de 6 meses (uso en el pasado).

No se encontró incremento del riesgo para otros INTIs (estavudina, zidovudina o lamivudina). La información obtenida para otros medicamentos de este grupo (tenofovir y emtricitabina) fue insuficiente para el estudio de esta asociación.

En una revisión posterior de 54 ensayos clínicos promocionados por GlaxoSmithKline (laboratorio titular de los medicamentos que contienen abacavir), en el que se incluían más de 10.000 pacientes en tratamiento con abacavir3, no se encontró incremento de riesgo de infarto de miocardio para este medicamento (riesgo relativo 0,86; IC95%: 0,4-1,86). No obstante, estos estudios no estaban diseñados específicamente para el estudio de los efectos cardiovasculares de abacavir.

El Comité de Evaluación de Medicamentos (CHMP) de la Agencia Europea de Medicamentos (EMEA) y su Grupo de Trabajo de Farmacovigilancia (PhvWP) ha evaluado este asunto, y ha solicitado información sobre otros estudios epidemiológicos en marcha para estimar este riesgo. El CHMP ha concluido que la información disponible no permite obtener una conclusión definitiva respecto al establecimiento de dicha asociación y, por el momento, no se iniciará ningún procedimiento de modificación de la información sobre estos productos contenida en sus Fichas Técnicas y Prospectos.

No obstante, mientras se obtiene información adicional y se completa dicha evaluación, la AEMPS estima conveniente emitir las siguientes recomendaciones:

  • Los pacientes no deben interrumpir el tratamiento con abacavir o didanosina. Ante cualquier duda deben consultar a su médico.
  • Los médicos prescriptores de abacavir o didanosina deben controlar o minimizar los diferentes factores de riesgo conocidos del riesgo de infarto de miocardio (por ejemplo, consumo de tabaco, diabetes, hipertensión arterial e hipercolesterolemia).

Pueden encontrar más información en la página web de la EMEA (Nota de Prensa y documento de preguntas y respuestas). Asimismo, pueden consultar la ficha técnica de estos medicamentos en la página web de la AEMPS.

Finalmente se recuerda a los profesionales sanitarios la importancia de notificar las sospechas de reacciones adversas al Sistema Español de Farmacovigilancia a través de su Centro Autonómico correspondiente.

EL SUBDIRECTOR GENERAL
DE MEDICAMENTOS DE USO HUMANO

Fdo: Emilio Vargas Castrillón


1. D:A:D Study Group. Use of nucleoside reverse transcriptase inhibitors and risk of myocardial infarction in HIV-infected patients enrolled in the D:A:D study: a multi-cohort collaboration. Lancet -Published Online April 2, 2008 (DOI:10.1016/S0140-6736(08)60423-7).

2. James H Stein, Judith S Currier. Risk of myocardial infarction and nucleoside analogues. Lancet Published Online April 2, 2008 DOI:10.1016/S0140-6736(08)60491-2.

3. Cutrell A, Brothers C, Yeo J, Hernandez J, Lapierre D. Abacavir and the potential risk of myocardial infarction. Lancet 2008; published onlineApril 2. DOI:10.1016/S0140-6736(08)60492-4.

Effects of Torcetrapib in Patients at High Risk for Coronary Events


ABSTRACT Background Inhibition of cholesteryl ester transfer protein (CETP) has been shown to have a substantial effect on plasma lipoprotein levels. We investigated whether torcetrapib, a potent CETP inhibitor, might reduce major cardiovascular events. The trial was terminated prematurely because of an increased risk of death and cardiac events in patients receiving torcetrapib.

Methods We conducted a randomized, double-blind study involving 15,067 patients at high cardiovascular risk. The patients received either torcetrapib plus atorvastatin or atorvastatin alone. The primary outcome was the time to the first major cardiovascular event, which was defined as death from coronary heart disease, nonfatal myocardial infarction, stroke, or hospitalization for unstable angina.

Results At 12 months in patients who received torcetrapib, there was an increase of 72.1% in high-density lipoprotein cholesterol and a decrease of 24.9% in low-density lipoprotein cholesterol, as compared with baseline (P<0.001 for both comparisons), in addition to an increase of 5.4 mm Hg in systolic blood pressure, a decrease in serum potassium, and increases in serum sodium, bicarbonate, and aldosterone (P<0.001 for all comparisons). There was also an increased risk of cardiovascular events (hazard ratio, 1.25; 95% confidence interval [CI], 1.09 to 1.44; P=0.001) and death from any cause (hazard ratio, 1.58; 95% CI, 1.14 to 2.19; P=0.006). Post hoc analyses showed an increased risk of death in patients treated with torcetrapib whose reduction in potassium or increase in bicarbonate was greater than the median change.

Conclusions Torcetrapib therapy resulted in an increased risk of mortality and morbidity of unknown mechanism. Although there was evidence of an off-target effect of torcetrapib, we cannot rule out adverse effects related to CETP inhibition. (ClinicalTrials.gov number, NCT00134264 [ClinicalTrials.gov] .)


Source Information

From the Heart Research Institute, Sydney (P.J.B.); St. Bartholomew’s Hospital, London (M.C.); Karolinska University Hospital, Huddinge, Stockholm (M.E.); University of Texas Southwestern Medical Center, Dallas (S.M.G.); Academic Medical Center, University of Amsterdam, Amsterdam (J.J.P.K.); University Pierre et Marie Curie and Hôpital Pitié–Salpêtrière, Paris (M.K.); Hospital Universitario La Paz, Madrid (J.L.-S.); Columbia University, New York (L.M.); Montreal Heart Institute, Montreal (J.-C.T.); San Francisco General Hospital, San Francisco (D.D.W.); Pfizer, New London, CT (C.L.S., J.H.R.); University of Wisconsin, Madison (K.A.B., M.R.F.); Columbia University Medical Center, New York (A.R.T.); and Medstar Institute, Washington, DC (B.B.).

This article (10.1056/NEJMoa0706628) was published at http://www.nejm.org on November 5, 2007.

Address reprint requests to Dr. Barter at the Heart Research Institute, 145 Missenden Rd., Camperdown, Sydney, NSW 2050, Australia, or at barterp@hri.org.au<!– var u = “barterp”, d = “hri.org.au”; document.getElementById(“em0”).innerHTML = ‘‘ + u + ‘@’ + d + ”//–>.

Full Text of this Article

This article has been cited by other articles:

  • Rader, D. J. (2007). Illuminating HDL — Is It Still a Viable Therapeutic Target?. NEJM 357: 2180-2183 [Full Text]