Eficacia de la metformina y los cambios en los estilos de vida en el tratamiento del incremento de peso asociado a los antipsicóticos atípicos


Wu RR, Zhao JP, Jin H, Shao P, Fang MS, Guo XF et al. Lifestyle Intervention and Metformin for Treatment of Antipsychotic-Induced Weight Gain: A Randomized Controlled Trial. JAMA 2008; 299: 185-193.  R   TC (s)   PDF (s)

Introducción

Desde su introducción en el mercado, los antipsicóticos atipicos se han ido utilizando cada vez más no sólo en psicosis establecidas, sino en el tratamiento de trastornos del comportamiento graves. Sin embargo, estos fármacos se asocian a un incremento de peso importante, que puede tener consecuencias metabólicas, por lo que es conveniente estudiar alternativas que puedan disminuir la magnitud de este problema.

Objetivo

Estudiar la eficacia de una intervención sobre el estilo de vida y de la metformina sola o en combinación en el tratamiento del aumento de peso y la sensibilidad a la insulina inducidos por los antipsicóticos.

Perfil del estudio

Tipo de estudio: Ensayo clínico

Área del estudio: Tratamiento

Ámbito del estudio: Comunitario

Métodos

Se invitó a participar en este estudio a pacientes de 18-45 años de edad con un primer episodio de esquizofrenia (diagnosticado segun los criterios del DSM-IV), que habían ganado >10% de su peso inicial durante el primer año de tratamiento con un antipsicótico (clozapina, olanzapina, risperidona o sulpiride), se encontraban en una situación de mejoría mantenida, estaban en tratamiento con un único fármaco cuya dosis no se había modificado en >25% en los últimos 3 meses y que tenían un cuidador que se encargaba de monitorizar el cumplimiento del tratamiento.

Se excluyó a las pacientes embarazadas o en lactación, con disfunción renal, enfermedades cardiovasculares, diabetes mellitus u otras enfermedades que pudiesen suponer un obstáculo para los cambios en el estilo de vida o con antecedentes da abuso de sustancias.

Los participantes fueron distribuidos de forma aleatoria según un esquema 2×2 a recibir:

  • No intervencion o una intervención psicoeducativa enfocada en el efecto que tienen los alimentos y el ejercicio sobre el peso administrada en 4 sesiones en las semanas 0, 4, 8 y 12.
  • Metformina (750 mg/día) o placebo.

Se llevó a cabo un análisis por intención de tratar.

Resultados

Participaron en el estudio 128 pacientes (fig. 1). El 92% completaron las 12 semanas de tratamiento, sin que se apreciasen diferencias importantes entre los grupos. Tampoco se apreciaron diferencias importantes en las características de los individuos de los cuatro grupos. La edad media era de 26 años, un 50% eran varones, la duración media de la esquizofrenia era de 9 meses, la duración media del tratamiento, 7,5 meses y el IMC medio era de 24,5.

El fármaco más prescrito fue la clozapina (fig. 2).

El peso (y el IMC) medio de los pacientes asignados al grupo placebo siguió aumentando a lo largo del estudio, mientras que en los otros tres grupos tendió a descender con diferencias estadísticamente significativas en todos los puntos (fig. 3). La circunferencia de la cintura sufrió una evolución similar, pero en el caso del grupo de intervención sobre los estilos de vida + placebo, las diferencias sólo fueron estadísticamente significativas a las 4 semanas. La glicemia basal tendió a disminuir en los tres grupos de intervención. Los niveles de insulina y el índice de resistencia a la insulina también tuvieron tendencia a aumentar en el grupo placebo y a disminuir en los 3 grupos de intervención.

No se detectaron diferencias en las tasas de efectos adversos entre los cuatro grupos.

Conclusiones

Los autores concluyen que las intervenciones sobre el estilo de vida y la metformina, solas o por separado revierten el incremento de peso causado por los antispicóticos y que la metformina es más eficaz que la intervención sobre los estilos de vida sobre la pérdida de peso y la sensibilidad a la insulina.

Conflictos de interés

Ninguno declarado. Financiado por el Ministerio de Ciencia y Tecnología de la República China.

Comentario

Los antipsicóticos atípicos han desplazado en los últimos años a los neurolépticos clásicos en numerosas indicaciones entre las que se encuentran la esquizofrenia. Esta elección se basa en el supuesto mejor perfil de efectos adversos de estos fármacos, en especial en lo que hace referencia a los síntomas extrapiramidales. Sin embargo, algunos de los miembros de este grupo se asocian a un incremento de peso importante, que plantea dudas sobre las consecuencias metabólicas que pueden tener en un futuro para los pacientes tratados.

Los resultados de este estudio muestran que el incremento del ejercicio, la dieta y el tratamiento con metformina son útiles para revertir el incremento de peso que presentan estos pacientes. Sin embargo, se trata de un estudio a corto plazo (3 meses) por lo que sería conveniente disponer de estudios a más largo plazo en el que se analizase si los pacientes mantienen los cambios en el estilo de vida durante largos periodos de tiempo y si los efectos beneficiosos sobre la glicemia y la resistencia a la insulina se traducen en una menor incidencia de diabetes.

Bibliografía

  1. Lieberman JA, Stroup TS, McEvoy JP, Swartz MS, Rosenheck RA, Perkins DO et al. for the Clinical Antipsychotic Trials of Intervention Effectiveness (CATIE) Investigators. Effectiveness of Antipsychotic Drugs in Patients with Chronic Schizophrenia. N Engl J Med 2005; 353: 1209-1223.  R   TC (s)   PDF (s)  RC
  2. Freedman R. The Choice of Antipsychotic Drugs for Schizophrenia. N Engl J Med 2005; 353: 1286-1288.   TC (s)   PDF (s)

Autor

Manuel Iglesias Rodal. Correo electrónico: mrodal@menta.net.

Semergen. Vol. 33. Núm. 9


Formación continuada

Díaz-Rodríguez N, Rodríguez A, Castellano-Alarcón J, Antoral MEcografía patológica del hombro. Págs. 472-477 R TC PDF 

Quesada JM, García EI, Cuenca RCondicionantes de la efectividad de un tratamiento farmacológico en la osteoporosis. Adherencia y cumplimiento. Págs. 478-484 R TC PDF 

Guías de práctica clínica

Corio R, Cortés P, Gadea P, Gutiérrez R, Díaz ML, Matilla C et alEstrategia SEMERGEN, SEEDO y SEEN para la prevención y el tratamiento del sobrepeso y la obesidad en Atención Primaria. Págs. 463-465 TC PDF 

El sobrepreso disminuye la mortalidad: l@s gordit@s festejan


Hace alrededor de dos años, un equipo de científicos estatales informó que las personas con sobrepeso tienen una tasa de mortalidad más baja que las personas con peso normal, bajo peso u obesas. Ahora, después de seguir investigando, el mismo equipo identificó las enfermedades que más influyen en la mortalidad según el peso corporal.

En esta primera asociación entre las causas de muerte y cada categoría de peso, los investigadores afirman que las personas con sobrepeso registran una tasa más baja de mortalidad porque son mucho menos propensas a morir de una gran cantidad de enfermedades, como el Alzheimer y el Parkinson, las infecciones y enfermedades pulmonares. Y ese bajo nivel de riesgo no desaparece con uno mayor de morir por otras condiciones, como el cáncer, la diabetes o las enfermedades cardíacas.

Por eso, según publica el equipo de los Centros de Control y Prevención de las Enfermedades de Estados Unidos y el Instituto Nacional de Oncología, hubo alrededor de 100.000 muertes menos de personas con sobrepeso en 2004, el último año con datos disponibles, de las esperadas si esas personas tuvieran peso normal. El estudio se publicó ayer en el Journal of the American Medical Association .

Los investigadores confirmaron también que los obesos y las personas con peso por debajo de lo normal tienen tasas más altas de mortalidad que las personas con peso normal. Pero, al buscar una explicación, hallaron que los motivos diferían según las distintas categorías de peso.

Expertos que estudiaron la relación entre el peso y la salud opinaron que, a la luz de estos hallazgos, habría que reconsiderar la definición de peso saludable. “Si utilizamos el criterio de mortalidad, el término «sobrepeso» es inadecuado”, indicó Daniel McGee, profesor de estadística de la Universidad Estatal de Florida. Según la doctora Elizabeth Barrett-Connor, profesora de medicina familiar y preventiva de la Universidad de California, en San Diego, un índice de masa corporal de entre 25 y 30 puntos, que corresponde al sobrepeso, “sería óptimo”.

Otros especialistas sostuvieron que existen muchos motivos para cuestionar estos resultados. “La salud va más allá de las tasas de mortalidad”, sentenció la doctora JoAnn Manson, jefa de medicina preventiva en el Hospital de Brigham y las Mujeres, en Boston.

Manson agregó que otros estudios, incluidos los de Harvard, hallaron que la obesidad o el sobrepeso aumentaban el riesgo de desarrollar una gran cantidad de enfermedades, como la diabetes, los problemas cardíacos y varios tipos de cáncer. Y destacó que los kilos de más dificultan la movilidad y alteran la calidad de vida.

“Esta es la situación en cuanto a las consecuencias para la salud -dijo Manson-. Y es lo que la población debe atender.”

Categorías de peso

Los investigadores suelen dividir el peso corporal en cuatro categorías -normal, bajo, sobrepeso y obesidad-, según el índice de masa corporal, que es una medida de la grasa corporal según la altura y el peso. Por ejemplo, una mujer que mide 1,65 metros sería considerada con peso normal si pesara 59 kilos; con bajo peso, si pesara 48,5 kilos; con sobrepeso, 68 kilos, y obesa, si superara los 82 kilos.

En este estudio, los investigadores compararon a todas las personas con aquellas que tenían peso normal.

El equipo, dirigido por Katherine Flegal, de los Centros de Control y Prevención de las Enfermedades, aseguró que se habían encontrado con una realidad sorpresivamente compleja. El aumento de la tasa de mortalidad en los obesos, como podría esperarse, se debía casi en su totalidad a una mayor tasa de mortalidad por cardiopatías.

En cambio, las personas con obesidad no tenían un mayor riesgo de morir por cáncer. Pero sí eran levemente más propensas que las personas con peso normal a morir por una gran cantidad de tumores que suelen asociarse con el peso excesivo, como el cáncer de colon, mama, esófago, útero, ovario, riñón y páncreas. Aun así, tenían un riesgo más bajo de morir por otros tipos de cáncer, incluido el de pulmón. Al final, el aumento y el descenso del riesgo se equilibraban.

La diabetes, en tanto, apareció en las tasas de mortalidad sólo cuando los investigadores la agruparon con la enfermedad renal en una misma categoría. La diabetes, explican, puede causar enfermedad renal. Pero, según destacan los científicos, la cantidad de muertes por diabetes sería muy baja, porque muchos diabéticos mueren de enfermedad cardíaca y, a menudo, la causa de muerte se registra como infarto.

El estudio comenzó hace varios años cuando los investigadores utilizaron datos nacionales para analizar los distintos tipos de riesgos de muerte según el peso corporal. El equipo concluyó que la población con sobrepeso tenía menos riesgo de morir que las personas con peso normal, mientras que las personas con bajo peso u obesidad tenían más riesgo.

Esto llevó al equipo a preguntarse: si ser flaco o gordo afecta la expectativa de vida de una persona, ¿de qué enfermedades estarían protegidos y ante cuáles estarían más en riesgo?

La investigación incluyó el análisis de datos de tres encuestas nacionales sobre salud y nutrición del Centro Nacional de Estadísticas de la Salud a una cohorte representativa de la sociedad estadounidense que se pesa, se mide y se controla hasta que muere. La causa de muerte se determinó según el certificado de defunción.

El equipo advierte que aún no se puede hablar de una relación causa-efecto. “Si se siente bien, hace ejercicio y su médico está conforme con los resultados de sus análisis, no estoy tan seguro de que tenga que modificar su peso con urgencia”, opinó el doctor Mitchell Gail, uno de los autores del estudio.

Por Gina Kolata
De The New York Times

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